MarcosR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Finamente,
latente
en el recuerdo.
Me acuerdo
de tu boca,
graciosa,
en llamarada.
Cascada
en carcajada,
derramando sonrisas,
en medio
de la cena.
Y la pena
que se apena,
en los rostros ajenos.
Y toda esa ternura,
de tu boca
y su boca,
risotadas
flamantes,
que provocan
y evocan
al amor impoluto.
El luto,
de los años
que se fueron,
y algunos atesoran.
Cadáveres vacíos,
clavados a sus cruces,
recitando condenas.
Cadenas que sujetan
sus muros,
a las piedras
del oscuro pasado.
La clara fantasía,
resonante
de goce.
El rose de miradas,
que no miran al piso.
Y defienden su tiempo,
con todo lo que tienen,
con todo lo que cargan,
valor y compromiso.
Brillantes
diamantes
de alegría.
Se toman
de las manos,
y envuelven
sus cinturas.
La cura
que depura,
con dulzura,
a toda esa tristeza
del tiempo del olvido.
Lo escondido,
que revienta
los techos
de lo ido,
que se pasa
de página,
y se cambia de acera
porque el amor lo quiso.
Simpleza verdadera,
de las que ahora se aman,
sin mirar al costado,
y no piden permiso.
latente
en el recuerdo.
Me acuerdo
de tu boca,
graciosa,
en llamarada.
Cascada
en carcajada,
derramando sonrisas,
en medio
de la cena.
Y la pena
que se apena,
en los rostros ajenos.
Y toda esa ternura,
de tu boca
y su boca,
risotadas
flamantes,
que provocan
y evocan
al amor impoluto.
El luto,
de los años
que se fueron,
y algunos atesoran.
Cadáveres vacíos,
clavados a sus cruces,
recitando condenas.
Cadenas que sujetan
sus muros,
a las piedras
del oscuro pasado.
La clara fantasía,
resonante
de goce.
El rose de miradas,
que no miran al piso.
Y defienden su tiempo,
con todo lo que tienen,
con todo lo que cargan,
valor y compromiso.
Brillantes
diamantes
de alegría.
Se toman
de las manos,
y envuelven
sus cinturas.
La cura
que depura,
con dulzura,
a toda esa tristeza
del tiempo del olvido.
Lo escondido,
que revienta
los techos
de lo ido,
que se pasa
de página,
y se cambia de acera
porque el amor lo quiso.
Simpleza verdadera,
de las que ahora se aman,
sin mirar al costado,
y no piden permiso.
Última edición: