Zulma Martínez
Mar azul...
Despojado de piedad, el bosque,
desnuda las miserias de la luna.
Con calma, la desmiembra
la absorbe
la desmaterializa
le roba el brillo
la desdibuja en la bruma
la desgaja en mechones
como pinceladas truncas.
Gorriones de plumas temblorosas,
languidez en los trinos,
desfiguran la solemnidad
serena de los pinos.
Llora el astro, lágrimas amargas
entre estridencias de grillos.
Su silueta astillada, plata y frío,
se deshace en el abismo
de un cielo hundido.
Al amanecer, se enrolla de tristeza
arrullado por rumores desvaídos.
Y, con suspiros irisados,
se duerme en los nidos vacíos.
desnuda las miserias de la luna.
Con calma, la desmiembra
la absorbe
la desmaterializa
le roba el brillo
la desdibuja en la bruma
la desgaja en mechones
como pinceladas truncas.
Gorriones de plumas temblorosas,
languidez en los trinos,
desfiguran la solemnidad
serena de los pinos.
Llora el astro, lágrimas amargas
entre estridencias de grillos.
Su silueta astillada, plata y frío,
se deshace en el abismo
de un cielo hundido.
Al amanecer, se enrolla de tristeza
arrullado por rumores desvaídos.
Y, con suspiros irisados,
se duerme en los nidos vacíos.