Engel
SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA
Hoy te vi en el espejo azul de la alborada,
cuando la luna mecía ya la aurora.
Sobre el tejado que en la luz se dora
se despertó una estrella silenciada.
Y eras tú,
una estrella solitaria en verde prado,
cubierta de rocío en la mañana.
Te acaricié en mis manos,
eras una margarita blanca y pura,
un aroma solitario,
un beso que guardar entre mis labios.
Y no te hablé.
Te quería sentir, te quería soñar
como otra manera de querer sin preguntar.
Para soñar, para sentir
otra manera de amar para vivir.
cuando la luna mecía ya la aurora.
Sobre el tejado que en la luz se dora
se despertó una estrella silenciada.
Y eras tú,
una estrella solitaria en verde prado,
cubierta de rocío en la mañana.
Te acaricié en mis manos,
eras una margarita blanca y pura,
un aroma solitario,
un beso que guardar entre mis labios.
Y no te hablé.
Te quería sentir, te quería soñar
como otra manera de querer sin preguntar.
Para soñar, para sentir
otra manera de amar para vivir.