Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Lo que menos se quema con el cigarrillo
es el tabaco. Tampoco los pulmones,
no me jodas. Respirar es una combustión interna
y aquí venimos a rodar y rodar,
no a lo que nos diga el arriero.
Esnifar el aire también es un vicio pernicioso,
pero a diferencia de otras drogas,
al final siempre te mata.
¿El aire limpio a qué te sabe? Exacto, a nada.
Igual que el agua,
igual que el sexo a la hora de vestirnos.
Por eso al agua clara le ponemos ríos
o etanol para que sepa a barco.
Al sexo le ponemos unos centímetros de cuernos
o grados kelvin de amor
para justificarnos el cielo o el infierno.
Compro toneladas de alquitrán
para que el oxígeno me sepa menos transparente,
para tener un pedazo de carbón
en este calabozo.
Puto el que lo lea. Préstame a tu hermana.
Y mi número telefónico en medio.
Lo último que haré será escaparme de mi corazón,
no sin haberlo pateado
por coger con mis pulmones traidores.
Ya lo dijo Michelena: Sin arder nos hacemos ceniza.
No soy el cigarro que puse en tu boca
como un cartucho marca ACME de dinamita,
y tampoco eres el aire.
La vida no es una llama, pero siempre nos chamusca.
Agarré lo que pude y me agarraste de donde pudiste.
Aquí se rompe una taza y cada quien a su casa.
Aquí se rompe una jerga
y todos se van a
dormir.
Besitos, culeros.
es el tabaco. Tampoco los pulmones,
no me jodas. Respirar es una combustión interna
y aquí venimos a rodar y rodar,
no a lo que nos diga el arriero.
Esnifar el aire también es un vicio pernicioso,
pero a diferencia de otras drogas,
al final siempre te mata.
¿El aire limpio a qué te sabe? Exacto, a nada.
Igual que el agua,
igual que el sexo a la hora de vestirnos.
Por eso al agua clara le ponemos ríos
o etanol para que sepa a barco.
Al sexo le ponemos unos centímetros de cuernos
o grados kelvin de amor
para justificarnos el cielo o el infierno.
Compro toneladas de alquitrán
para que el oxígeno me sepa menos transparente,
para tener un pedazo de carbón
en este calabozo.
Puto el que lo lea. Préstame a tu hermana.
Y mi número telefónico en medio.
Lo último que haré será escaparme de mi corazón,
no sin haberlo pateado
por coger con mis pulmones traidores.
Ya lo dijo Michelena: Sin arder nos hacemos ceniza.
No soy el cigarro que puse en tu boca
como un cartucho marca ACME de dinamita,
y tampoco eres el aire.
La vida no es una llama, pero siempre nos chamusca.
Agarré lo que pude y me agarraste de donde pudiste.
Aquí se rompe una taza y cada quien a su casa.
Aquí se rompe una jerga
y todos se van a
dormir.
Besitos, culeros.
23 de mayo de 2025
Última edición: