Yolvi Efraín Cauro
Poeta recién llegado
Sé que en la eternidad perdura y arde
lo mucho y lo preciso que he perdido.
Jorge Luis Borges
Me es hoy la vida un irse de tristezas 1
con gusanos y lepras tremebundas;
miserias que resisten a profundas
realidades del cuerpo y sus pobrezas.
Me harán pedazos, —hebras de impurezas—
me volveré residuo, despedida.
¡Miserable de mí!2, ¡Qué envilecida
es la forma de estar en el olvido!
Si me voy, y a la vez, yo no me he ido
¿Qué esperaré de mí para esta vida?
II
Cesan las vidas mórbidas, sus hornos
lo declaran. ¿Acaso soy la rueda
o el dorso existencial de una moneda?
¿Me quedaré frenando los contornos
del embalaje? ¿Plagiaré bochornos
para escapar de la existencia? ¿Asirme
a la miseria? Apenas avanzo. Irme
me será tremebundo. Ya me arrugo;
sufriendo aquí sin termino este yugo.3
¿Autoconmiserame? Dios ¿Destruirme?
III
Sufren mis voces calladas,
ando por la acera incierta;
vereda difusa, muerta,
por las calles marginadas.
Estas vidas arrojadas
por el dorso de un abismo.
¿Cuál descaro? ¿Qué cinismo
me depara su postura?
Dime Satanás ¿Qué altura?
Señor Jesús. ¿Cuál mutismo?
IV
Descubro que tengo escamas
y larvas dentro del pecho;
un enlutado sin techo
he sido y aun soy en llamas
de estragos y lipogramas.
¿De trastornos? No sé cuánto…
Tengo un dolor que no aguanto
y un arrimo de impureza.
De día soy la tristeza.
De noche soy el espanto.
V
Se oye el rumor azul de una desgracia
lacónica, suicida. Sigue el rastro
para ocultar su ser. Camina un astro
que es trapiche arrastrando toda audacia.
¿Me apresuro a dejar toda su gracia?
¿Me apresuro a seguir mi desatino?
Mi morada no estuvo nunca en sino.
¿Por qué no comerciar con algo arbóreo?
¿Tendré que adhesionarme a lo incorpóreo?
¿Tendré que adhesionarme a mi destino?
VI
Cuando lo inicial se asombra
de sus pasos casi extintos,
clamo a los mil laberintos
para desandar la sombra.
Lo inusual ya no me nombra
tan solo el paso dejado,
si siento que estoy atado
por las furias de la noche
desalmo un fuero sin derroche
para escapar del pecado.
VII
Confieso que soy tristeza
anidada por el fuego
místico de Dios. Alego
que me aparten la certeza,
de vivir esta rareza
que rasga toda esperanza.
Un aullido que no avanza
me transfigura la cruz;
Sé del complot de Jesús
para unirme a su alianza.
1: Alí Lameda
2: Aposto Pablo.
YOLVI EFRAÍN CAURO.
En Colombia. Julio de 2017.