podría tener mi mente
repleta de bugambilias,
con afiladas espinas.
podría incluso transportar
la miseria,
de un indigente.
podría morir
en el vacío y eco de mi pecho.
podría incluso,
portar el virus más mortifero,
que éste mundo haya conocido.
incluso podría,
permanentemente,
despedirme de las cosas bellas,
de lo que adoró.
pero lo que jamás
podría hacer
incluso si el invierno congelase,
al ritmo del aleteo de un ave,
mi alma repleta
de recuerdos.
mi mente,
embarcada
de dulces promesas.
mis manos
adormecidas
y texturizadas en cristal.
lo que jamás
humanamente me sería posible
sería
olvidarte.
puesto
a que si te olvido,
habre olvidado el porque respiro.
te quiero.