Solo-Ann
Poeta recién llegado
No se si me muero de pasión o solo me muero de interés, no se si me gustas o solo me obsesionas.
No se que me pasa, pero te confesare, que he tenido tantas ganas de verte, que te encontré antenoche en mi sueños, te vi, pude verte claramente tal cual eres, y el corazón, ese me daba un vuelco en cuanto te miraba, si supieras. Si supieras todo lo que siento cuando te veo, cuando encuentro tus ojos.
Y te seguí, caminaba por las calles, como esperando que la caminata fuera una especie de carga, que me diera fuerza para llamarte, camine mucho tiempo, camine largamente y aun así te perdía.
Aun así seguí caminando sin encontrar tu silueta, no te encontraba, hasta que me quede sentada, dando por vencida y de la nada tu llegaste.
Pronunciaste tan pocas palabras pero aun así quede enganchada de tu voz, tu cautivadora voz.
En ese momento, me disponía hablarte, cuando....
Desperté, el corazón me dio otro vuelco, por fin estabas frente a mi, por fin podía hablarte, y desperté, maldije mi suerte, y obligándome quise dormir y hablarte, pero no pude, como es común con un buen sueño.
Y en todo ese día, no deje de pensarte, no deje de pensarte y desear con más intensidad que nunca, deseaba escuchar tu verdadera voz.
Si bien todo eso fue un sueño, se te diré algo que no será un sueño, me escucharas.
Si, me escucharas, y a fuerza de mi voz, escuchare la tuya, porque no quiero que mis sueños se cumplan.
Yo voy hacer que mis sueños y deseos se hagan realidad, empezando por ti que ahora eres un deseo y un magnífico sueño.
No se que me pasa, pero te confesare, que he tenido tantas ganas de verte, que te encontré antenoche en mi sueños, te vi, pude verte claramente tal cual eres, y el corazón, ese me daba un vuelco en cuanto te miraba, si supieras. Si supieras todo lo que siento cuando te veo, cuando encuentro tus ojos.
Y te seguí, caminaba por las calles, como esperando que la caminata fuera una especie de carga, que me diera fuerza para llamarte, camine mucho tiempo, camine largamente y aun así te perdía.
Aun así seguí caminando sin encontrar tu silueta, no te encontraba, hasta que me quede sentada, dando por vencida y de la nada tu llegaste.
Pronunciaste tan pocas palabras pero aun así quede enganchada de tu voz, tu cautivadora voz.
En ese momento, me disponía hablarte, cuando....
Desperté, el corazón me dio otro vuelco, por fin estabas frente a mi, por fin podía hablarte, y desperté, maldije mi suerte, y obligándome quise dormir y hablarte, pero no pude, como es común con un buen sueño.
Y en todo ese día, no deje de pensarte, no deje de pensarte y desear con más intensidad que nunca, deseaba escuchar tu verdadera voz.
Si bien todo eso fue un sueño, se te diré algo que no será un sueño, me escucharas.
Si, me escucharas, y a fuerza de mi voz, escuchare la tuya, porque no quiero que mis sueños se cumplan.
Yo voy hacer que mis sueños y deseos se hagan realidad, empezando por ti que ahora eres un deseo y un magnífico sueño.