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La ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
Gracias, Cecilya por ser la única lectora fiel de mis obras, te agradezco tanta generosidad... Cuando escribimos queremos llevar un mensaje para que lo comparta mucha gente, aunque no comenten nada y no coloquen siquiera un "me gusta" lo importante es que aprecien la obra o al menos la lean. Creo que la importancia de escribir radica en gran parte a la necesidad que nos demanda a los que nos apasiona el bonito arte de construir poesía, es ese deseo de compartir con otros, las imágenes poéticas y el sentir de nuestra inspiración. A mi, en lo particular, no me entristece cuando escribo una obra y no vea ningún comentario o un me gusta en el panorama, porque sé que al menos alguien pasó y le echó una mirada a mis versos y eso me reconforta. La verdadera esencia de los que nos gusta este bonito arte de escribir, es regar la semilla de nuestro versos en estas tierras literarias, ya la germinación la determinará el lector que se acerque a abonarla con su lectura y comprensión.Es una historia en versos, de esas de lluvia, de melancolía, de ausencia.
Así como existen los finales felices, también hay páginas que no llegan a destino. Los seres humanos somos imperfección pura, una mezcla de sombras y luces, y no siempre triunfa el sol, es así. Este es un mundo que olvidó la empatía y tiendo a creer que pronto será una rareza, como una especie en extinción.
Es una obra muy sentida, sensorial, con un escenario que hace que el lector sea testigo de los hechos.
Lo leí ayer pero me fue imposible sentarme en la computadora.
Lo leo ahora siempre con el mismo gusto de encontrar tus letras, amigo.
Un abrazo y que tengas un jueves muy feliz.
La ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
La lucha por el amor debe ser de dos, cuando uno de esas almas no está dispuest@ este se pierde entre los claroscuros de Rembrandt y los versos en la agonía de la lluvia es un karma de cascadas en el corazón. Inmenso, triste y exquisito poema pleno de imágenes melancólicas el que vierten tus versos, Antonio, saludos DanielLa ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
La ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
La ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
Un poema muy bonito. Me encantó leerte.La ciudad está triste y vacía...
el eco de tu voz no resuena en las avenidas
Un viento de soledad golpea mi rostro en la ventana,
todo es tristeza y la lluvia cae silenciosa
sobre el empedrado que tantas veces recorrimos
Se ciegan los cristales, yo insisto en esperarte,
ver entre la borrasca tu rostro querido que me llama
Por qué te fuiste sin despedirte de mi,
si sabes que el reloj de mi vida marca tus instantes
La tarde fría me trae recuerdos de otros tiempos,
cuando cerca de mi, brillaban tus pupilas adoradas
y en el requiebro de la noche oscura me llamabas,
para que aliviará tu dolor y las penas en el alma
Sol de mi vida, por qué no esperaste a que cambiara,
si sabes que siempre he sido así, inconstante, impulsivo,
con tantos defectos y raíz de tristeza en mi mirada
La lluvia sigue cayendo sobre la ciudad dormida...
el aleteo de una mirla extraviada, acompaña mi desvelo
Es tarde ya, en estos instantes de dolor me desespero
y mi corazón gime atormentado por tu lejanía
Cuando volverán las horas felices de mi vida, que se fueron
en pos de ti, enredadas en tus cabellos y tu sonrisa otoñal,
en las azucenas en flor de tus miradas, encendidas y profundas
Sol de mi vida, por qué no te quedaste a ver mi esfuerzo
por cambiar lo amargo de mi vida... ser digno de ti, querida
Por qué no me ayudaste en esta lucha que libro cada día,
para que no vuelvan del pasado las angustias de mi vida
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