Adalberto Martin
Poeta recién llegado
A JOSÉ MARTÍ PÉREZ
Jardinero de gran sagrado agrado,
Ofreciendo su blanca honrosa rosa;
Sigue su fe, que no la acosa cosa
En este mundo que es prestado estado.
Mucho vivió con consagrado grado,
Ahora yace con la odiosa diosa;
Rima su verso en la celosa losa,
Triunfante siempre en su turbado hado.
Ingenio que a la luz sagrada agrada,
Por más que cosas elocuente cuente,
Es mucho más su diamantino tino.
Raíz de amor por afamada amada,
Es lo que fue y será en vehemente mente,
Zafiro en gloria, pues divino vino.
Adalberto Martín
Jardinero de gran sagrado agrado,
Ofreciendo su blanca honrosa rosa;
Sigue su fe, que no la acosa cosa
En este mundo que es prestado estado.
Mucho vivió con consagrado grado,
Ahora yace con la odiosa diosa;
Rima su verso en la celosa losa,
Triunfante siempre en su turbado hado.
Ingenio que a la luz sagrada agrada,
Por más que cosas elocuente cuente,
Es mucho más su diamantino tino.
Raíz de amor por afamada amada,
Es lo que fue y será en vehemente mente,
Zafiro en gloria, pues divino vino.
Adalberto Martín