Enhorabuena, Luis, por ese reconocimiento. Creo que tiene mucho mérito ser capaz de poner el mensaje que uno quiere y someterse al mismo tiempo a la exigencia de las rimas.
Para mí la imagen más llamativa del soneto es la de la pantera. De alguna manera me llama la atención sobre las demás, quizá porque me resulta la menos habitual, la menos esperada en un poema de amor. La pantera además tiene muchísima riqueza subjetiva: hay misterio a su alrededor, hay peligro, hay una belleza física, hay una llamada hacia lo salvaje. Despierta la curiosidad cómo puede ser esa relación entre la pantera y el humano.
En el tercer verso continúa algo muy físico, pero más adelante todas esas cualidades que me resultaban tan interesantes de la pantera van dejando paso a una visión más dulce, mucho más tranquila y amable, sin ese misterio, sin ese peligro que de alguna manera excita. Imagino que esa amabilidad es lo que querías transmitir, pero, ay, yo me quedo pensando en la pantera...
Me gusta también el penúltimo verso: "Amor por voluntad de la razón". Me parece más potente que el último. No es la pasión del amor que llega ajena a nuestras intenciones y nuestro control, no. Es el amor deliberado, elegido, trabajado incluso, que por eso mismo toma un valor especial que no puede ser la magia que deslumbra, sino una cosa mucho más humana en la que uno se vuelca totalmente.
Bueno, esto es solo mi opinión, claro. Ojalá te aporte algo.
Un abrazo,
Álvaro