shadday
Poeta recién llegado
Soy esclava de tus néctares, en el ensueño que repudias, mientras, mi conjuro profana tu mirada embriagada.
Soy vasalla en las penumbras, de esa llamarada lozana, que adivina la suerte, a los siglos del infinito.
Soy peón de tus lujurias, a cada crepúsculo de agravios, cimbreante al fervor amargo, junto a la ambrosia del mañana.
Soy plebeya de aquello que se prolonga en la ausencia, cuando de un halo mi tesoro fulmina, las ansias de sexo que absorben mis venas.
Soy vasalla en las penumbras, de esa llamarada lozana, que adivina la suerte, a los siglos del infinito.
Soy peón de tus lujurias, a cada crepúsculo de agravios, cimbreante al fervor amargo, junto a la ambrosia del mañana.
Soy plebeya de aquello que se prolonga en la ausencia, cuando de un halo mi tesoro fulmina, las ansias de sexo que absorben mis venas.