STRIP TEASE
Anoche deshojé una margarita.
Uno a uno, lentamente, fui arrancando
sus blancos y suaves pétalos.
¿Me quieres, me querrás siempre?
y respondía mientras aullaba de dolor:
Siiii...
Su lacerante alarido se enhebraba
en los pliegues de mi alma.
Noooo...
Un pavoroso rugido,
tal que el trueno que retumba entre las rocas,
trizó mis pupilas, como vidrio de Bohemia.
Después del último sí
ella recogió amorosamente
sus pétalos, todavía temblorosos,
y trémula de pasión
se abrazó fuertemente a mí.
Arrepentido, busqué entonces,
en todos mis diccionarios,
aquellas palabras tiernas
para expresar mi tristeza.
Pero no las encontré.
Y es que los modernos glosarios,
son más bien parvos en sus léxicos
de vocablos de amor.
Anoche deshojé una margarita.
Uno a uno, lentamente, fui arrancando
sus blancos y suaves pétalos.
¿Me quieres, me querrás siempre?
y respondía mientras aullaba de dolor:
Siiii...
Su lacerante alarido se enhebraba
en los pliegues de mi alma.
Noooo...
Un pavoroso rugido,
tal que el trueno que retumba entre las rocas,
trizó mis pupilas, como vidrio de Bohemia.
Después del último sí
ella recogió amorosamente
sus pétalos, todavía temblorosos,
y trémula de pasión
se abrazó fuertemente a mí.
Arrepentido, busqué entonces,
en todos mis diccionarios,
aquellas palabras tiernas
para expresar mi tristeza.
Pero no las encontré.
Y es que los modernos glosarios,
son más bien parvos en sus léxicos
de vocablos de amor.