¡Su otro yo!

Luis Prieto

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¡Su otro yo!

Fueron nueve campanadas las que brotaron del reloj de pared del salón, las que hicieron que Martín abriera los ojos después de pasar la noche en el sofá de terciopelo negro, las que hicieron que se despertara con un sentir extraño mientras su mujer sin dar importancia a su presencia, limpiaba la casa llevando puestos los auriculares. Martín, sin mediar palabra, abrió la jaula como cada mañana en donde tenía un joven canario para ponerle comida y agua fresca, cuando regresaba con ambas cosas, vio la jaula vacía y la mampara del salón abierta con las cortinas corridas por donde se podía ver a los gorriones volar bajo el sol y escuchar sus gorjeos. Se sentó en el sofá con el agua y la comida en sus manos, cabizbajo...
¡Quiero que me escuchen y estimen! - Exclamaba con pena
¡Ahí, al otro lado! - le dijo su otro yo.
Dejó el comedero y el bebedero en la mesa, su mujer seguía limpiando y él... saltó por la terraza.


Luis
Derechos reservados
 
Todos tenemos "un otro yo" pero a veces hay que tener oídos sordos. Interesante e inesperada conclusión. Felicitaciones por la inspiración. Un placer dejar mis saludos fraternos.

Muy agradecido Joblam por tu pase dejando gran comentario y certero. Muchas veces hemos de hacer como muy bien dices oídos sordos a nuestro interior pues de no ser así, de no pensar las cosas más de dos y de tres veces sería mal asunto.
Saludos cordiales estimado Joblam.
 
Opp! Luis escribes muy bien en varios géneros, cierto reacciono su otro yo, cuidado al discernir cual YO va actuar en oportunidades es muy divertido peeerooo en otras . . . Me tomo el atrevimiento de dejarte esta muestra:
El Otro Yo[Cuento. Texto completo]
Mario Benedetti

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.

Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

FIN
 
Se admite o teoriza que contenemos un "OTRO YO", pienso que poseemos varios de acuerdo a las circunstancias, sentenciaba Ortega y Gasset "SOY YO Y MIS CIRCUNSTANCIAS".
Los griegos hablaban del "PROSOPON",es decir las distintas mascaras que nos ponemos como rasgos de la personalidad.
EROS Y TANATOS ,dos identidades contrarias que regulan los actos de amor y los de destrucción;sin embargo Eros posee varias facetas, Erich From en "El arte de amar",se refiere a las distintas formas de amor:Filial,paternal, de pareja,amistad,etc. Tanatos identidad de autodestrucción y de destrucción hacia el entorno.
Por otro lado tenemos las emociones, regidoras de nuestros actos, "OTROS YO" cada una de ellas, y recién se habla de los neuro-transmisores,hecho comprobado.
De manera que filosofalmente se trata de un tema meduloso y complejo.

Ahora Luis, me ha gustado la micro prosa, con un imprevisible y lapidario final, te felicito por las situaciones cotidianas escogidas,aparte que la actitud de los suicidas es esa "el determinismo",no dan muestras de su decisión.
Interesante propuesta,aunque alejada de mi óptica de la vida.
Un abrazo estimado amigo a tus ordenes.

Te invito a leer : http://www.mundopoesia.com/foros/temas/aurora-de-abril.561225/
 
Última edición:
Buen micro, amigo. El detalle para resaltar es su final sorprendente e interesante.

Buena labor, poeta.


Un abrazo.
 
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¡Su otro yo!

Fueron nueve campanadas las que brotaron del reloj de pared del salón, las que hicieron que Martín abriera los ojos después de pasar la noche en el sofá de terciopelo negro, las que hicieron que se despertara con un sentir extraño mientras su mujer sin dar importancia a su presencia, limpiaba la casa llevando puestos los auriculares. Martín, sin mediar palabra, abrió la jaula como cada mañana en donde tenía un joven canario para ponerle comida y agua fresca, cuando regresaba con ambas cosas, vio la jaula vacía y la mampara del salón abierta con las cortinas corridas por donde se podía ver a los gorriones volar bajo el sol y escuchar sus gorjeos. Se sentó en el sofá con el agua y la comida en sus manos, cabizbajo...
¡Quiero que me escuchen y estimen! - Exclamaba con pena
¡Ahí, al otro lado! - le dijo su otro yo.
Dejó el comedero y el bebedero en la mesa, su mujer seguía limpiando y él... saltó por la terraza.


Luis
Derechos reservados
Una situaciaón aparentemente cotidiana y domestica acaba en un desenlace sorprendente e inesperado. No se si Martin, en un arrebato de libertad al escapar su canario por la ventana o por alguna motivación más profunda de su otro yo, buscó un camino en lo irracional y saltó al vacio. Original y muy bien escrito. Me ha gustado mucho amigo Luis. Un abrazo. Paco.
 
Tienes toda la razón amigo mío, a veces la vida te hace dar impulsos incontrolados con desenlaces trágicos. Esto fue lo que le pasó a un señor al que diagnosticaron cáncer terminal y fue en la hora de la comida cuando decidió saltar por la ventana cayendo al lugar de mi trabajo...hace unos años. Lógicamente he cambiado la forma.
Muchas gracias estimado compañero y gran amigo por tu presencia.
Fraternal y fuerte abrazo deseándote lo mejor hoy y siempre pleno de salud y amor poeta Ferrá.
 
Opp! Luis escribes muy bien en varios géneros, cierto reacciono su otro yo, cuidado al discernir cual YO va actuar en oportunidades es muy divertido peeerooo en otras . . . Me tomo el atrevimiento de dejarte esta muestra:
El Otro Yo[Cuento. Texto completo]
Mario Benedetti

Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la nariz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.

El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse incómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.

Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo qué hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañana siguiente se había suicidado.

Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó.

Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.

Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable».

El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.

FIN

Sublime relato el que me dejas Spring que me ha tenido intrigado en todo momento. Junto con tus palabras amiga mía cargadas de razón...cuidado con el otro Yo.
Acabó de comentar a Ferrá la realidad del relato, lo que ocurrió realmente pero eso es muy fuerte para relatar, al menos para mí.
Fuerte abrazo preciada amiga. En cuanto pueda quiero pasar por tus letras.
Feliz día Spring
 
Se admite o teoriza que contenemos un "OTRO YO", pienso que poseemos varios de acuerdo a las circunstancias, sentenciaba Ortega y Gasset "SOY YO Y MIS CIRCUNSTANCIAS".
Los griegos hablaban del "PROSOPON",es decir las distintas mascaras que nos ponemos como rasgos de la personalidad.
EROS Y TANATOS ,dos identidades contrarias que regulan los actos de amor y los de destrucción;sin embargo Eros posee varias facetas, Erich From en "El arte de amar",se refiere a las distintas formas de amor:Filial,paternal, de pareja,amistad,etc. Tanatos identidad de autodestrucción y de destrucción hacia el entorno.
Por otro lado tenemos las emociones, regidoras de nuestros actos, "OTROS YO" cada una de ellas, y recién se habla de los neuro-transmisores,hecho comprobado.
De manera que filosofalmente se trata de un tema meduloso y complejo.

Ahora Luis, me ha gustado la micro prosa, con un imprevisible y lapidario final, te felicito por las situaciones cotidianas escogidas,aparte que la actitud de los suicidas es esa "el determinismo",no dan muestras de su decisión.
Interesante propuesta,aunque alejada de mi óptica de la vida.
Un abrazo estimado amigo a tus ordenes.

Te invito a leer : http://www.mundopoesia.com/foros/temas/aurora-de-abril.561225/

Totalmente de acuerdo contigo malco y te agradezco enormemente tus palabras y comentarios. Desgraciadamente el suicidio ocurrió en realidad pero de distinta forma pues me parecía muy fuerte escribir tal como fue. Se lo acabo de comentar a Ferrá, le diagnosticaron cáncer terminal y cuando estaba en la mesa para comer junto a su mujer, no lo pensó, saltó por la ventana desde un quinto piso y cayó en el centro de trabajo donde yo estaba.
En cuanto pueda paso por tu les tras amigo mío.
Fuerte abrazo
 
Buen micro, amigo. El detalle para resaltar es su final sorprendente e interesante.

Buena labor, poeta.


Un abrazo.
Muchas gracias Maestro Danie. Lo sucedido es real aunque he cambiado la forma pues la persona en sí, se suicidó cuando le dijeron que tenía cáncer terminal. Fue a morir o a caer en el lugar de mi trabajo.
Fuerte abrazo admirado poeta Danie.
 
Una situaciaón aparentemente cotidiana y domestica acaba en un desenlace sorprendente e inesperado. No se si Martin, en un arrebato de libertad al escapar su canario por la ventana o por alguna motivación más profunda de su otro yo, buscó un camino en lo irracional y saltó al vacio. Original y muy bien escrito. Me ha gustado mucho amigo Luis. Un abrazo. Paco.

Muchas gracias Paco por tu presencia y palabras. La realidad a como sucedió es bien distinta y lo cambié pues me parecía muy fuerte. El hombre se suicidó a la hora de la comida porque le diagnosticaron cáncer terminal y saltó por la ventana cayendo en mi trabajo.
Fuerte y gran abrazo compañero y gran amigo Paco.
 
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¡Su otro yo!

Fueron nueve campanadas las que brotaron del reloj de pared del salón, las que hicieron que Martín abriera los ojos después de pasar la noche en el sofá de terciopelo negro, las que hicieron que se despertara con un sentir extraño mientras su mujer sin dar importancia a su presencia, limpiaba la casa llevando puestos los auriculares. Martín, sin mediar palabra, abrió la jaula como cada mañana en donde tenía un joven canario para ponerle comida y agua fresca, cuando regresaba con ambas cosas, vio la jaula vacía y la mampara del salón abierta con las cortinas corridas por donde se podía ver a los gorriones volar bajo el sol y escuchar sus gorjeos. Se sentó en el sofá con el agua y la comida en sus manos, cabizbajo...
¡Quiero que me escuchen y estimen! - Exclamaba con pena
¡Ahí, al otro lado! - le dijo su otro yo.
Dejó el comedero y el bebedero en la mesa, su mujer seguía limpiando y él... saltó por la terraza.


Luis
Derechos reservados
Interesantes letras nos dejas querido amigo Luis para pensar y reflexionar en
ese otro yo que tenemos, que en un momento determinado puede reaccionar
diferente a como uno mismo piensa, un final conmovedor.
Ha sido un placer el poder pasar por tus letras.
Besos y un abrazo para ti. Tere
 
Cordial saludo para ti, es satisfactorio cuando uno comenta y le corresponden, con respecto a esto "En cuanto pueda quiero pasar por tus letras" estoy en mundo poesía como lectora invitada me gusta mucho el portal , lo visito todos los días leo y le doy me gusta si y solo si me gusta y comento cuando lo considero. Te felicito por tus escritos es grato leerte.
 
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¡Su otro yo!

Fueron nueve campanadas las que brotaron del reloj de pared del salón, las que hicieron que Martín abriera los ojos después de pasar la noche en el sofá de terciopelo negro, las que hicieron que se despertara con un sentir extraño mientras su mujer sin dar importancia a su presencia, limpiaba la casa llevando puestos los auriculares. Martín, sin mediar palabra, abrió la jaula como cada mañana en donde tenía un joven canario para ponerle comida y agua fresca, cuando regresaba con ambas cosas, vio la jaula vacía y la mampara del salón abierta con las cortinas corridas por donde se podía ver a los gorriones volar bajo el sol y escuchar sus gorjeos. Se sentó en el sofá con el agua y la comida en sus manos, cabizbajo...
¡Quiero que me escuchen y estimen! - Exclamaba con pena
¡Ahí, al otro lado! - le dijo su otro yo.
Dejó el comedero y el bebedero en la mesa, su mujer seguía limpiando y él... saltó por la terraza.


Luis
Derechos reservados

Un gran micro relato, mi querido Luis... el otro yo, uno que sea tomado en cuenta, ya que a Martín parecía que no le notaban su presencia... todos tenemos la necesidad. Un gran salto a la vida... ¿o a la muerte? El relato lo deja abierto a la imaginación. Un trabajo muy interesante. Me ha gustado mucho leerlo, mi querido Luis. Gracias por la invitación. Besito cariñoso desde el otro lado del Atlántico, mi querido amigo que deposito en tu mejilla. Bendiciones también.
 
Cordial saludo para ti, es satisfactorio cuando uno comenta y le corresponden, con respecto a esto "En cuanto pueda quiero pasar por tus letras" estoy en mundo poesía como lectora invitada me gusta mucho el portal , lo visito todos los días leo y le doy me gusta si y solo si me gusta y comento cuando lo considero. Te felicito por tus escritos es grato leerte.

Me halagan tus palabras estimada amiga. Es una pena no poder disfrutar de las que a buen seguro serían tus bellas letras ( todo se andará ) como se suele decir.
Reiteró mi agradecimiento por tu sinceridad y presencia Spring.
Saludos cordiales y feliz fin de semana
 
Un gran micro relato, mi querido Luis... el otro yo, uno que sea tomado en cuenta, ya que a Martín parecía que no le notaban su presencia... todos tenemos la necesidad. Un gran salto a la vida... ¿o a la muerte? El relato lo deja abierto a la imaginación. Un trabajo muy interesante. Me ha gustado mucho leerlo, mi querido Luis. Gracias por la invitación. Besito cariñoso desde el otro lado del Atlántico, mi querido amigo que deposito en tu mejilla. Bendiciones también.

Con mucho cariño y afectó recibo tus Saludos y el beso amiga mía, muchísimas gracias.
Este relato tuvo el final verídico pero cambié la historia pues la realidad es bien distinta pues al hombre le diagnosticaron cancer terminal y fue a la hora de comer cuando se levantó de la mesa y saltó por la ventana cayendo en mi lugar de trabajo.
Muchas gracias reiteradas amiga mía. Recibe este cálido abrazo y afectuoso beso desde el otro lado del charco.
Feliz día María.
 
Por fin libre. Pareciera cruel, pero
en algunas cultura el suicidio es considerado
un acto de valentía;él no quería ser una carga.
Si sano no era tomado en cuenta, te imagina
cuando se enterasen que estaba enfermo?!
Un migro grandioso.
Saludo.
Admirada marlen2m, la realidad es bien distinta a lo ocurrido, el final fue verídico pero al hombre le diagnosticaron cancer terminal y fue a la hora de comer cuando se levantó de la mesa y saltó por la ventana cayendo al lugar de mi trabajo, lo que ocurre es que escribir sobre algo así me parecía muy fuerte pues de pensarlo, los pelos de punta.
Muchas gracias marlene2m por tu presencia dejando gratas palabras.
Cordial saludo
 
increhible... mi otro yo tambien me dice que haga cosas estupidas...

saludos
Ah, mi querida amiga Geortizia, hay veces que nuestro otro yo nos dice cosas que cuando nos paramos a pensar un segundo decimos "no puede ser" afortunadamente. Esas cosas estúpidas son las que debemos evitar o pensar muy mucho.
Muchas gracias Geortrizia por tu presencia que me honra.
Cordial saludo
 
Con mucho cariño y afectó recibo tus Saludos y el beso amiga mía, muchísimas gracias.
Este relato tuvo el final verídico pero cambié la historia pues la realidad es bien distinta pues al hombre le diagnosticaron cancer terminal y fue a la hora de comer cuando se levantó de la mesa y saltó por la ventana cayendo en mi lugar de trabajo.
Muchas gracias reiteradas amiga mía. Recibe este cálido abrazo y afectuoso beso desde el otro lado del charco.
Feliz día María.
Wow... impresionante... un beso cariñoso, mi amigo.
 
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¡Su otro yo!

Fueron nueve campanadas las que brotaron del reloj de pared del salón, las que hicieron que Martín abriera los ojos después de pasar la noche en el sofá de terciopelo negro, las que hicieron que se despertara con un sentir extraño mientras su mujer sin dar importancia a su presencia, limpiaba la casa llevando puestos los auriculares. Martín, sin mediar palabra, abrió la jaula como cada mañana en donde tenía un joven canario para ponerle comida y agua fresca, cuando regresaba con ambas cosas, vio la jaula vacía y la mampara del salón abierta con las cortinas corridas por donde se podía ver a los gorriones volar bajo el sol y escuchar sus gorjeos. Se sentó en el sofá con el agua y la comida en sus manos, cabizbajo...
¡Quiero que me escuchen y estimen! - Exclamaba con pena
¡Ahí, al otro lado! - le dijo su otro yo.
Dejó el comedero y el bebedero en la mesa, su mujer seguía limpiando y él... saltó por la terraza.


Luis
Derechos reservados

Uno de nuestros yos que nos determinan a reaccionar de forma no comprensible,
ahora bien las situaciones determinan en muchas ocasiones los actos. me ha
gustado mucho. saludos amables de luzyabsenta,
feliz 2023
 

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