lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Suave bruma encantada
en sueño de amaneceres,
entre candiles de plata
y luciérnagas de nieve.
Un albo lucero besa
las arenas de mi piel,
que se entrega silenciosa
a su lumbre de laurel.
Y unos ojos de misterio
se visten de azul zafiro,
cristalizando en miradas
los ecos del infinito.
Leve murmullo se anuncia
en tu corazón dormido,
que despierta enamorado
con mis labios de rocío.
Entre candiles de plata
y luciérnagas de nieve,
eres el eco del alba
que en mi pecho reverdece.