Con esas alegrías que trae la hermandad;
con nuestros corazones, abiertos a los vientos…
nuestro vientre, dientes de noche;
nuestras manos, que remontan el monte…
por esa lluvia, donde rezan las gaviotas;
con esos cisnes, que atraviesan las tabernas…
los espejos de los sueños,
las rompientes de color,
y esos paisajes, fusionados con las ilusiones…
con esos mares,
que nos persiguen, por las sugerencias…
con nuestros corazones, abiertos a los vientos…
nuestro vientre, dientes de noche;
nuestras manos, que remontan el monte…
por esa lluvia, donde rezan las gaviotas;
con esos cisnes, que atraviesan las tabernas…
los espejos de los sueños,
las rompientes de color,
y esos paisajes, fusionados con las ilusiones…
con esos mares,
que nos persiguen, por las sugerencias…