rafa11
Poeta recién llegado
La vida, tan sutil y extraordinaria,
tan fugaz y tan sublime,
se postra al recibir tu mirada,
esa de satines de niña enamorada.
El cielo y la luna se estremecen
al iluminar tu pelo y tu cuerpo,
ese con el que mi alma padece
y roba mi sueño aun cuando despierto.
Los sueños, las ganas que enloquecen,
sin embargo, se quedan solo en eso,
esperando de tu alma una llamada.
No te miento, hoy te lo confieso:
Hablé de vida, hablé de mi alma;
es tan solo un poco de mi amada.
tan fugaz y tan sublime,
se postra al recibir tu mirada,
esa de satines de niña enamorada.
El cielo y la luna se estremecen
al iluminar tu pelo y tu cuerpo,
ese con el que mi alma padece
y roba mi sueño aun cuando despierto.
Los sueños, las ganas que enloquecen,
sin embargo, se quedan solo en eso,
esperando de tu alma una llamada.
No te miento, hoy te lo confieso:
Hablé de vida, hablé de mi alma;
es tan solo un poco de mi amada.