Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Tal vez no necesite nada más que poesías
para amueblar mi alma.
Tal vez, de vez en cuando recuerde tu sonrisa
y me desaucien la madrugada.
Tal vez, casi nunca deje de callar mis rimas
y sea incapaz de respirar contigo algunas palabras.
Tal vez, como entre sueños, oiga que me gritas
y me falte balcón para imaginar que me llamas.
Tal vez amanezca, detrás de una siesta y a escondidas,
me asome a la cocina y de tu cerveza, solo quede la lata.
Tal vez salga a la calle, me encuentre a alguien, crea que tengo vida,
me vaya a trabajar y las lágrimas de noche me esperen en la almohada.
Tal vez no sepa querer lo que quiero y no encuentre ninguna frase escrita
que me ayude a querer saber que debajo de algunas mañanas
se esconden los pasos que di cuando dormía
en un paquete que no llega nunca a la hora esperada.
para amueblar mi alma.
Tal vez, de vez en cuando recuerde tu sonrisa
y me desaucien la madrugada.
Tal vez, casi nunca deje de callar mis rimas
y sea incapaz de respirar contigo algunas palabras.
Tal vez, como entre sueños, oiga que me gritas
y me falte balcón para imaginar que me llamas.
Tal vez amanezca, detrás de una siesta y a escondidas,
me asome a la cocina y de tu cerveza, solo quede la lata.
Tal vez salga a la calle, me encuentre a alguien, crea que tengo vida,
me vaya a trabajar y las lágrimas de noche me esperen en la almohada.
Tal vez no sepa querer lo que quiero y no encuentre ninguna frase escrita
que me ayude a querer saber que debajo de algunas mañanas
se esconden los pasos que di cuando dormía
en un paquete que no llega nunca a la hora esperada.
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