Ana Hely
Poeta fiel al portal
Tejerán su romance,
envueltos en sus delirios,
posados sobre un tapiz
de perfumadas flores,
de su naciente primavera,
de un febril y furtivo
amor apasionado.
Ya que por caminos cruzados
Por cuestiones del azar,
en esta vida enredada,
se encontraron dos almas
que juntas querían gozar
de unos momentos de amor.
Sus cuerpos se anhelaban...
Una de esas ansiosas almas
tejedora hermosa,
era de oficio.
La otra alma era de un marinero
que quedó prendado de una mirada
a través de una ventana.
Por dama sin compañía y tejedora,
este ingenioso se hizo pasar,
para no dañar la honra
de tan hermosa dama,
así disfrutar de ese querer
por el que tanto deliraba...
Esas caricias, besos febriles,
que de no haberlos tenido,
había podido enfermar.
Los sorprenderá el amanecer
abrazados uno al otro,
asombrados de su ingenio,
para poderse amar,
así curo la tejedora
esa larga espera,
del que ya no volverá.
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