lesmo
Poeta veterano en el portal
La tarde yace gris sobre la ría
y el oro amalgamado de los montes
engarza en la ribera aguamarinas.
El árbol se ha dormido junto al hombre
dejando que se tienda en suaves briznas
debajo del ramaje de su cobre.
De aquellas tan terribles llamaradas
aún persiste vivo aquel recuerdo,
las lenguas espantosas de los fuegos
que ardieron tantas noches y mañanas.
Ahora están teñidas esas faldas,
cercanas ya las luces del invierno,
con ocres impensables y en el viento
revuelan las pavesas enlutadas.
y el oro amalgamado de los montes
engarza en la ribera aguamarinas.
El árbol se ha dormido junto al hombre
dejando que se tienda en suaves briznas
debajo del ramaje de su cobre.
De aquellas tan terribles llamaradas
aún persiste vivo aquel recuerdo,
las lenguas espantosas de los fuegos
que ardieron tantas noches y mañanas.
Ahora están teñidas esas faldas,
cercanas ya las luces del invierno,
con ocres impensables y en el viento
revuelan las pavesas enlutadas.