En mis sueños te buscaba
recibí pistas y señales.
Que me llevaron a la nada
de un destino en pañales.
Vi una cerradura que se movía
no podía meter la llave
caía en un abismo
pero oí tu voz que me llamaba.
Un destello pasajero
De la verdad implícita.
¿Ángel, o ave de mal agüero?
Vi a un alma solícita.
Me tomabas en brazos
lloraste y sobre mi cayó tu lagrima
que me despertó
trayéndome a la vida
Éramos varios buscadores.
La lista es incontable,
todos emprendedores
con brazo presto y sable.
Tragando la oscuridad
quería engullirme.
Pero me salvasteis
guardándome en vuestra capa...
Nunca estuviste sola
ya que en nuestra contienda
contábamos con Lola
para guiar gestas y hacienda.
Lola me preparó en el bosque
una camita de flores
y todos me rodeabais
hasta que mis desnudos pies regresaron del aire
Agradezco a todos el cariño que me han mostrado.
Ya que me sirvió como alimento e incentivo.
Os quiero mucho.
Ya que me sirvió como alimento e incentivo.
Os quiero mucho.
Rosario César
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