TE DEJÉ DE QUERER
Te dejé de querer, mas no sé como
olvidarme he podido tus caricias,
¿Donde deje, pregunto las albricias
que las viví contigo, y, a mi modo?
Fuiste mi aljibe en el que muchas veces
pude calmar la sed que me oprimía,
me diste el agua cuando yo quería
lamento no poder pagar con creces.
Arranqué la hoja verde que aun podía
mantenerse en la rama, y dar su fruto,
perdón, no fue un error, es cobardía.
Te dejé de querer, mi amor poseso,
hace a la vida un inusual tributo,
que dudo, cubrir pueda tu embeleso.
Ramiro Ponce P.