Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Casi siempre la felicidad se mide en instantes, nanosegundos que apenas percibes salvo cuando los pones bajo el flexo de luz negra en que se van transformando los días. Entonces brillan en el recuerdo, esquirlas desgajadas de ayeres rotos que nunca ensamblan del mismo modo ni en tiempo, ni en forma. Aletean en ecos distorsionados sin guardar ningún orden, y se posan en el latido de algún sueño desmayado germinándolo en nostalgia rancia.
Casi siempre la felicidad, es aquella utopía a la que te aferras cuando el rumbo de tus pasos se quedó girando sobre tus huellas, un círculo inquebrantable sin epicentros. Infinitas iteraciones de una ecuación sin resultados.
Pero la vida es esto o al menos, la que yo conozco, una búsqueda perpetua de lo que creímos perder pero nunca tuvimos...
Casi siempre la felicidad, es aquella utopía a la que te aferras cuando el rumbo de tus pasos se quedó girando sobre tus huellas, un círculo inquebrantable sin epicentros. Infinitas iteraciones de una ecuación sin resultados.
Pero la vida es esto o al menos, la que yo conozco, una búsqueda perpetua de lo que creímos perder pero nunca tuvimos...