Te necesito

penabad57

Poeta veterano en el portal
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
 
Última edición:
No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Escribís con un sentimiento profundo, por momentos intenso, de a ratos nostálgico, y realmente pasar por tus versos es conectar con delicadas emociones.
Tu obra es bella, poeta.
Un abrazo.
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
Muy bello poema de amor y vida, mucho sentimiento y sugerentes y sensibles imágenes amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
Espacios nostlalgicos, umbrales perdidos pero en esa sed abrirse
a la memoria y al sueño de ese cielo que bisela clamores de
necesidad. excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.
Hermoso poema!!! Una catarata de imágenes rocían sus versos y los sentimientos brillan en el arcoiris profundo del alma. ¡Magnífica obra! Un placer disfrutar de su maravillosa poesía, penabad57, reciba la más cálida felicitación y saludo.
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.

Tremenda poesía, manejas las palabras con tal pericia que se transforman en sensaciones e imagenes nítidas.
Este fragmento me ha fáscinado:

"No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo."

Mi admiración.
 
Mi agradecimiento por la lectura y el comentario. Un abrazo.

Agradezco la cordialidad de tu respuesta.
Hay poesias y poetas que se merecen atenta
reflexion, y lectura precisa, pienso que es tu
caso y el de tu obra, por ello leo de nuevo.
saludos siempre amables de luzyabsenta
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
Una necesidad latente hasta para respirar, saludos
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.

Romántico, cadente, bellas imagenes.
La última estrofa me encanto sobre manera.
Grata la lectura de tus versos.
Saludos
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
Precioso y tan precioso que te diré que me pusiste un nudo en la garganta. Un gusto pasar por acá y leerte.
 
Sin duda, un bello poema.Lo vuelvo a leer y sin duda, hay mucha poesía.Felicitaciones Penabad57.Saludos desde Lima.Adopos
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
 
Otra capa de horas, y yo callado.

Como filminas en un velo de agua
las Atlántidas de aquel misterio virgen
de los años sin edad.

El porvenir maquilla la singladura que afirmo,
la luz de un edificio, el mar gentil,
la asimetría de los paisajes
-lo nuevo-
y la mandrágora en la piel
o el cariño vestido de nubes,
quizá el aprecio que finge ser un árbol del paraíso
cuando es roca al trasluz del tiempo.

¿Las llagas?
no, el rosal de tus enaguas,
he ahí la catarata del ensueño
que se vierte en mis ojos
sin el dolor de las mentiras
ni la palidez de los silencios
que han naufragado en tu voz.

Es fácil, yo quiero un ojal
donde mi lengua no roce las esquirlas de un ayer de espinos,
quiero los enjambres que laboran el presente,
la columna en que mi tronco se apacigüe
como un pobre clamor de vida.

No creo en el círculo perfecto de los relojes,
mi sed galopa hacia los mundos invencibles
de tu abrazo.

Por eso te rondo
y al salpicar de fiesta tu designio,
yo escribo estas palabras contra la huída;
al saberte enciendo el fanal que guía el arrojo
de las noches sin desliz, sin tiempo ni retén,
solo el estallido que ya no recuerda su origen
podría, igual que un pájaro nómada, olvidarte.
Deformar se puede trasformar en un muy buen ejercicio cuando no tenemos por delante a ese ser tan necesario. Saludos cordiales para ti, penabad.
 

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