Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy soy un alma en pena,
un silencio me estremece;
tu memoria es una condena,
y no poder verte, una muerte.
Como un vegetal postrado,
como una gran piedra inerte,
maldigo cada latido,
maldigo mi vida y mi suerte.
Te perdí por estar perdido,
por volver a un amor consumado;
por ser de mis actos bandido,
vivo preso y desesperado.
Perdí tus caricias de seda,
que fundían de cariños mi espalda;
tu melena radiante y morena,
y tus ojos lindeza esmeralda.
Perdí tus sugestivos labios,
el regalo de tus miradas;
que ya no podamos besarnos,
mi corazón gota a gota desangra.
Créeme por favor que te quise,
es verdad que te quise, aunque fuera,
un infausto que tu reviviste,
aquella noche de otoño sincera.
No supe buscar el camino,
no pude encontrar la manera,
de esquivar este errado destino,
y luchar por quedarme a tu vera.
Perdona si un daño te hice,
que jamás mereciste te hiciera;
que mientras estuve contigo te quise,
te quiero, te quise y quisiera
Mucho amor en esta confesión limpia y blanca. Se nota, se siente tu candor en cada frase, sin ponernos a criticar la métrica que en este caso se obvia por la belleza plasmada. Y si además se lo dices con esa copa en las manos que tienes en la foto donde estás tan guapo, no creo que dude en aceptarte de nuevo. Eres todo un galán. Me gustó leerte. Te envío todo mi afecto en un fuerte abrazo.
::