Te puedes ir cuando quieras.

Sebastian Dusalgi

Poeta que considera el portal su segunda casa
Te puedes ir cuando quieras,
por mi no detengas tus pasos.
No dejes que el sentimiento
de la lastima y el remordimiento
se apoderen de ti.
No temas dejarme en mi soledad,
sabes que no la temo,
desde hace mucho ella y yo nos pertenecemos.
Déjame aquí,
con mis sueños, mis fantasías,
mis miedos y mis fantasmas.
Nada tengo reprocharte
tienes derecho a tu libertad.
Solo te pido que cuando te vayas,
te lleves tus inseguridades, tus dudas,
tus lágrimas, tus tristezas
y todo aquello que te pertenece.
No me dejes nada,
ni siquiera el amor que te tengo
también eso te pertenece, llévatelo.
Y cuando cruces esa puerta,
seremos dos extraños más,
como lo éramos antes de conocernos.
Anda termina de irte,
pues hace tiempo que una parte tuya
se ha marchado.

Sebastian Dusalgi
 
Te puedes ir cuando quieras,
por mi no detengas tus pasos.
No dejes que el sentimiento
de la lastima y el remordimiento
se apoderen de ti.
No temas dejarme en mi soledad,
sabes que no la temo,
desde hace mucho ella y yo nos pertenecemos.
Déjame aquí,
con mis sueños, mis fantasías,
mis miedos y mis fantasmas.
Nada tengo reprocharte
tienes derecho a tu libertad.
Solo te pido que cuando te vayas,
te lleves tus inseguridades, tus dudas,
tus lágrimas, tus tristezas
y todo aquello que te pertenece.
No me dejes nada,
ni siquiera el amor que te tengo
también eso te pertenece, llévatelo.
Y cuando cruces esa puerta,
seremos dos extraños más,
como lo éramos antes de conocernos.
Anda termina de irte,
pues hace tiempo que una parte tuya
se ha marchado.

Sebastian Dusalgi

Me gustó como apersonas la soledad como tu compañera y das sensaciones claras al lector y logras dar profundidad a la vez al poema. Un gusto leerte, saludos desde Colombia.
 
Más vale malo conocido que bueno por conocer. Disfruto mucho tus letras.
Te dejo un abrazo con cariño...
 
Te puedes ir cuando quieras,
por mi no detengas tus pasos.
No dejes que el sentimiento
de la lastima y el remordimiento
se apoderen de ti.
No temas dejarme en mi soledad,
sabes que no la temo,
desde hace mucho ella y yo nos pertenecemos.
Déjame aquí,
con mis sueños, mis fantasías,
mis miedos y mis fantasmas.
Nada tengo reprocharte
tienes derecho a tu libertad.
Solo te pido que cuando te vayas,
te lleves tus inseguridades, tus dudas,
tus lágrimas, tus tristezas
y todo aquello que te pertenece.
No me dejes nada,
ni siquiera el amor que te tengo
también eso te pertenece, llévatelo.
Y cuando cruces esa puerta,
seremos dos extraños más,
como lo éramos antes de conocernos.
Anda termina de irte,
pues hace tiempo que una parte tuya
se ha marchado.

Sebastian Dusalgi
Un momento decidido para el desamor que deja la tristeza plasmada, un gusto pasar, saludos cordiales.
 
Te puedes ir cuando quieras,
por mi no detengas tus pasos.
No dejes que el sentimiento
de la lastima y el remordimiento
se apoderen de ti.
No temas dejarme en mi soledad,
sabes que no la temo,
desde hace mucho ella y yo nos pertenecemos.
Déjame aquí,
con mis sueños, mis fantasías,
mis miedos y mis fantasmas.
Nada tengo reprocharte
tienes derecho a tu libertad.
Solo te pido que cuando te vayas,
te lleves tus inseguridades, tus dudas,
tus lágrimas, tus tristezas
y todo aquello que te pertenece.
No me dejes nada,
ni siquiera el amor que te tengo
también eso te pertenece, llévatelo.
Y cuando cruces esa puerta,
seremos dos extraños más,
como lo éramos antes de conocernos.
Anda termina de irte,
pues hace tiempo que una parte tuya
se ha marchado.

Sebastian Dusalgi
Bello y sentido poema.

Un placer pasar pr tus versos

Gracias por compartir

Alfonso espinosa
 
Te puedes ir cuando quieras,
por mi no detengas tus pasos.
No dejes que el sentimiento
de la lastima y el remordimiento
se apoderen de ti.
No temas dejarme en mi soledad,
sabes que no la temo,
desde hace mucho ella y yo nos pertenecemos.
Déjame aquí,
con mis sueños, mis fantasías,
mis miedos y mis fantasmas.
Nada tengo reprocharte
tienes derecho a tu libertad.
Solo te pido que cuando te vayas,
te lleves tus inseguridades, tus dudas,
tus lágrimas, tus tristezas
y todo aquello que te pertenece.
No me dejes nada,
ni siquiera el amor que te tengo
también eso te pertenece, llévatelo.
Y cuando cruces esa puerta,
seremos dos extraños más,
como lo éramos antes de conocernos.
Anda termina de irte,
pues hace tiempo que una parte tuya
se ha marchado.

Sebastian Dusalgi
Me ha encantado este tu poema en el que renuncias a ella por su libertad, es un gesto grande de amor. Un abrazo. Paco.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba