musador
esperando...
Llega el ocaso lentamente al río,
navega el sol hacia el poniente abierto
donde se cierne el porvenir incierto
al que da forma un nubarrón sombrío.
Por la estela del sol nuestro navío
abandonando lentamente el puerto
hace rumbo a las aguas del desierto
donde la noche espera con su frío.
A babor San Gabriel con su ternura
de hospitalaria isla nos despide,
con su verde saluda tentadora.
Del oriente la brisa nos apura
y una ola brusca nuestros bríos mide
al golpear en la isla y nuestra prora.
Nota: la isla de San Gabriel es una pequeña isla que está a pocas millas del puerto de Colonia del Sacramento, en la República Oriental del Uruguay. Para retornar a mi patria navegando paso a pocos metros de sus costas, más allá el inmenso (a esa altura tiene unas 40 millas naúticas de ancho) Río de la Plata nos esperaba junto con la noche en este caso que recuerdo.
navega el sol hacia el poniente abierto
donde se cierne el porvenir incierto
al que da forma un nubarrón sombrío.
Por la estela del sol nuestro navío
abandonando lentamente el puerto
hace rumbo a las aguas del desierto
donde la noche espera con su frío.
A babor San Gabriel con su ternura
de hospitalaria isla nos despide,
con su verde saluda tentadora.
Del oriente la brisa nos apura
y una ola brusca nuestros bríos mide
al golpear en la isla y nuestra prora.
Nota: la isla de San Gabriel es una pequeña isla que está a pocas millas del puerto de Colonia del Sacramento, en la República Oriental del Uruguay. Para retornar a mi patria navegando paso a pocos metros de sus costas, más allá el inmenso (a esa altura tiene unas 40 millas naúticas de ancho) Río de la Plata nos esperaba junto con la noche en este caso que recuerdo.
Última edición: