Ovalles Panpöe
Poeta recién llegado
¿Quién pensaría que la indignación delataría el verdadero temperamento de Caperucita?
—¡Qué ingrata esa vieja! Tantas atenciones y nunca quiso agradecerme. A ver cómo se la llevará con su senilidad.
¡Ay con el lobo!, solo un cuenco vacío ocupando la mesa.
—¡Qué ingrata esa vieja! Tantas atenciones y nunca quiso agradecerme. A ver cómo se la llevará con su senilidad.
¡Ay con el lobo!, solo un cuenco vacío ocupando la mesa.