Old Soul
Poeta adicto al portal
¿Sabías que las cobayas, los conejillos de indias, los cuy o cuyes son unos seres con una capacidad extraordinaria para experimentar la alegría? Lo exteriorizan mediante ronroneos, grititos y tales saltos que siempre caen encarados hacia un lado distinto. Lo que resulta muy simpático.
No son conscientes de la muerte, ni del envejecimiento, ni de ningún sufrimiento, sólo parecen saber de la alegría. Y es que, con tener agua, comida variada y unas caricias, les basta para completar su dicha. Pues saltan alegres, tanto de noche, como de día.
Y su felicidad, como buena felicidad, se contagia, pues a tu instinto le dice que no hay depredadores, que todo está bien, que no pasa nada.
Yo cuido una hembra y, pese a que yo sí soy consciente de la muerte, de que envejezco, del sufrimiento, cuando trato con ella, curiosamente, me olvido, y la vida parece doler menos.
No son conscientes de la muerte, ni del envejecimiento, ni de ningún sufrimiento, sólo parecen saber de la alegría. Y es que, con tener agua, comida variada y unas caricias, les basta para completar su dicha. Pues saltan alegres, tanto de noche, como de día.
Y su felicidad, como buena felicidad, se contagia, pues a tu instinto le dice que no hay depredadores, que todo está bien, que no pasa nada.
Yo cuido una hembra y, pese a que yo sí soy consciente de la muerte, de que envejezco, del sufrimiento, cuando trato con ella, curiosamente, me olvido, y la vida parece doler menos.
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