Gustavo Adolfo Jaramillo
GUSTAVO ADOLFO JARAMILLO
Despierta el sol dorado detrás de la montaña,
su luz primera enciende la niebla que acompaña.
El aire puro canta con voces cristalinas,
y el día se inaugura con fuerzas matutinas.
La huella del Tay* en tus altas cumbres reposa,
Pachamama, refleja su voz tan orgullosa.
Los ritos ancestrales, guardaron tus abismos,
Que aún cantan en la quena cautivos de sí mismos.
Los cóndores se elevan buscando la victoria,
sus alas dibujando la ruta de la historia.
El río se estremece con brillos encendidos,
y el valle se ilumina con sueños compartidos.
Cordillera sagrada, tu aurora me consuela,
tu fuego me renueva, tu espíritu me vela.
En ti la vida surge con canto misterioso,
y el alma se despierta en júbilo grandioso.
Eres templo de piedra, altar de lo infinito
camino de los dioses, sendero tan bendito.
Tus montañas se alzan con brazos consagrados
y en tu sombra se ocultan secretos venerados
Tierradentro, cumbre de espíritu grandioso,
tu espíritu me envuelve con canto misterioso
En tu silencio escucho la voz de mis ancestros
y mi alma se enaltece, llamando a sus maestros.
Despierta el sol dorado detrás de la montaña,
su luz primera enciende la niebla que acompaña.
El aire puro canta con voces cristalinas,
y el día se inaugura con fuerzas matutinas.
La huella del Tay* en tus altas cumbres reposa,
Pachamama, refleja su voz tan orgullosa.
Los ritos ancestrales, guardaron tus abismos,
Que aún cantan en la quena cautivos de sí mismos.
Los cóndores se elevan buscando la victoria,
sus alas dibujando la ruta de la historia.
El río se estremece con brillos encendidos,
y el valle se ilumina con sueños compartidos.
Cordillera sagrada, tu aurora me consuela,
tu fuego me renueva, tu espíritu me vela.
En ti la vida surge con canto misterioso,
y el alma se despierta en júbilo grandioso.
Eres templo de piedra, altar de lo infinito
camino de los dioses, sendero tan bendito.
Tus montañas se alzan con brazos consagrados
y en tu sombra se ocultan secretos venerados
Tierradentro, cumbre de espíritu grandioso,
tu espíritu me envuelve con canto misterioso
En tu silencio escucho la voz de mis ancestros
y mi alma se enaltece, llamando a sus maestros.
su luz primera enciende la niebla que acompaña.
El aire puro canta con voces cristalinas,
y el día se inaugura con fuerzas matutinas.
La huella del Tay* en tus altas cumbres reposa,
Pachamama, refleja su voz tan orgullosa.
Los ritos ancestrales, guardaron tus abismos,
Que aún cantan en la quena cautivos de sí mismos.
Los cóndores se elevan buscando la victoria,
sus alas dibujando la ruta de la historia.
El río se estremece con brillos encendidos,
y el valle se ilumina con sueños compartidos.
Cordillera sagrada, tu aurora me consuela,
tu fuego me renueva, tu espíritu me vela.
En ti la vida surge con canto misterioso,
y el alma se despierta en júbilo grandioso.
Eres templo de piedra, altar de lo infinito
camino de los dioses, sendero tan bendito.
Tus montañas se alzan con brazos consagrados
y en tu sombra se ocultan secretos venerados
Tierradentro, cumbre de espíritu grandioso,
tu espíritu me envuelve con canto misterioso
En tu silencio escucho la voz de mis ancestros
y mi alma se enaltece, llamando a sus maestros.
Despierta el sol dorado detrás de la montaña,
su luz primera enciende la niebla que acompaña.
El aire puro canta con voces cristalinas,
y el día se inaugura con fuerzas matutinas.
La huella del Tay* en tus altas cumbres reposa,
Pachamama, refleja su voz tan orgullosa.
Los ritos ancestrales, guardaron tus abismos,
Que aún cantan en la quena cautivos de sí mismos.
Los cóndores se elevan buscando la victoria,
sus alas dibujando la ruta de la historia.
El río se estremece con brillos encendidos,
y el valle se ilumina con sueños compartidos.
Cordillera sagrada, tu aurora me consuela,
tu fuego me renueva, tu espíritu me vela.
En ti la vida surge con canto misterioso,
y el alma se despierta en júbilo grandioso.
Eres templo de piedra, altar de lo infinito
camino de los dioses, sendero tan bendito.
Tus montañas se alzan con brazos consagrados
y en tu sombra se ocultan secretos venerados
Tierradentro, cumbre de espíritu grandioso,
tu espíritu me envuelve con canto misterioso
En tu silencio escucho la voz de mis ancestros
y mi alma se enaltece, llamando a sus maestros.