frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
(Cuento lo que me contaron. Solo adorno la historia con palabras y rimas.
Si resulta ser un cuento conocido, alguien se me ha adelantado.)
------- ------- ---------
No se asombre Ud. de las cosas del destino.
Eran dos hermanos ricos.
Uno laborioso, empresario,
persona con virtudes,
y por demás, devoto ferviente,
financiaba proyectos sociales,
y premiaba la inteligencia
otorgando becas al mejor estudiante,
al hijo más dotado,
sin exigir a cambio, el voto en el senado.
Y el otro… el otro hermano,
la imagen inversa, la imagen de perfil:
es el mismo espejo, pero visto de costado.
Si uno era ciudadano honorable,
el otro negociante usurero;
Si uno poeta y artista aficionado,
el otro analfabeto nato.
Y así transcurrieron sus vidas:
uno amando a los hombres,
siendo amado;
y el otro, amando la bebida,
siendo despreciado,
teniendo por única afición conocida,
coleccionar las botellas vacías
que día tras día ha vaciado.
------ ------ ------
Y así pasaron los años,
uno amando, el otro tomando.
Y un buen día los vientos cambiaron,
llegó la gran crisis,
ricos y no ricos vieron sus negocios arruinados.
(¿y los pobres? Nunca se enteraron).
La bancarrota fue general,
solo los más pobres se salvaron
(y todavía se quejan…)
porque nada tenían, ni siquiera dinero robado.
Hubo suicidios.
Hasta los más ricos perdieron sus techos,
y acaso algún pobre que nada tenía
logró mejorar trabajando en mudanzas,
transportando los muebles de los arruinados
¿Y los hermanos ricos?
¿Qué ocurrió con ellos?
No se asombre Ud. de las cosas del destino.
También lo perdieron todo,
pero compartieron la pobreza
como buenos hermanos:
lograron sobrevivir de forma honrada,
vendiendo las botellas vacías
que durante muchos años
empinando el codo
uno de los hermanos había coleccionado…
Frank Calle (21/abril/2019)
Si resulta ser un cuento conocido, alguien se me ha adelantado.)
------- ------- ---------
No se asombre Ud. de las cosas del destino.
Eran dos hermanos ricos.
Uno laborioso, empresario,
persona con virtudes,
y por demás, devoto ferviente,
financiaba proyectos sociales,
y premiaba la inteligencia
otorgando becas al mejor estudiante,
al hijo más dotado,
sin exigir a cambio, el voto en el senado.
Y el otro… el otro hermano,
la imagen inversa, la imagen de perfil:
es el mismo espejo, pero visto de costado.
Si uno era ciudadano honorable,
el otro negociante usurero;
Si uno poeta y artista aficionado,
el otro analfabeto nato.
Y así transcurrieron sus vidas:
uno amando a los hombres,
siendo amado;
y el otro, amando la bebida,
siendo despreciado,
teniendo por única afición conocida,
coleccionar las botellas vacías
que día tras día ha vaciado.
------ ------ ------
Y así pasaron los años,
uno amando, el otro tomando.
Y un buen día los vientos cambiaron,
llegó la gran crisis,
ricos y no ricos vieron sus negocios arruinados.
(¿y los pobres? Nunca se enteraron).
La bancarrota fue general,
solo los más pobres se salvaron
(y todavía se quejan…)
porque nada tenían, ni siquiera dinero robado.
Hubo suicidios.
Hasta los más ricos perdieron sus techos,
y acaso algún pobre que nada tenía
logró mejorar trabajando en mudanzas,
transportando los muebles de los arruinados
¿Y los hermanos ricos?
¿Qué ocurrió con ellos?
No se asombre Ud. de las cosas del destino.
También lo perdieron todo,
pero compartieron la pobreza
como buenos hermanos:
lograron sobrevivir de forma honrada,
vendiendo las botellas vacías
que durante muchos años
empinando el codo
uno de los hermanos había coleccionado…
Frank Calle (21/abril/2019)
Última edición: