Título: A ti Federico

José Valverde Yuste

Poeta que considera el portal su segunda casa


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.

©José Valverde Yuste



 
Última edición:


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.


Excelente homenaje al gran poeta Lorca .
Hermosas imágenes.
Magníficas letras.
Tengo un poema dedicado a Lorca.
Lorca sobrevive en el húmedo musgo
Un abrazo.
 


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.


Muchas gracias Francisco por dejar tu huella. Un abrazo con la pluma del alma
 


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.


Bello homenaje rindes al poeta sin tumba Federico García Lorca, digo sin tumba porque nunca la habrá de cara a la humanidad. Federico tiene su lecho días después a su muerte, enterrado o incinerado por padres y familiares muy cercanos en lugar íntimo y secreto para evitar cualquier acto de vandalismo en aquella época. Tras las huellas del hispanista Ian Gibson a quién conocí y lo que he ido curioseando desde que estuvo en la residencia de estudiantes aquí en Madrid, todo indica que está en el lugar más inimaginable e inesperado... Este punto se lo he he saber a Ian Gibson y prácticamente coincidimos pero claro las cosas no son tan fáciles, demasiados obstáculos.
Buen trabajo José.
Cordial saludo
 
Bello homenaje rindes al poeta sin tumba Federico García Lorca, digo sin tumba porque nunca la habrá de cara a la humanidad. Federico tiene su lecho días después a su muerte, enterrado o incinerado por padres y familiares muy cercanos en lugar íntimo y secreto para evitar cualquier acto de vandalismo en aquella época. Tras las huellas del hispanista Ian Gibson a quién conocí y lo que he ido curioseando desde que estuvo en la residencia de estudiantes aquí en Madrid, todo indica que está en el lugar más inimaginable e inesperado... Este punto se lo he he saber a Ian Gibson y prácticamente coincidimos pero claro las cosas no son tan fáciles, demasiados obstáculos.
Buen trabajo José.
Cordial saludo
Muchas gracias por tu bello comentario m es un gran honor leerte Luis. Un saludo
 


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.

©José Valverde Yuste


Qué belleza, José! Un gran homenaje al Gran Escritor... Te felicito!
 


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.

©José Valverde Yuste


Es bueno recordar de tiempo en tiempo a los grandes poetas, tú lo haces aquí de maravilla con tan bello poema. Un placer leerte poeta, un abrazo
 


Latido de sangre gitana
esperando el crujido del viento
por las rendijas con alas
del rastro carmesí de tus letras.

Huella de magnolia
en el silencio de la noche,
dulce olor a azahar
entre los olivos
con vacío a naranjo,
en luna sin alma.

Una nana a Sevilla
donde los jazmines bailan al sol,
penetrando en el murmullo vago del agua
que se ahoga en el zulo
donde mora tu pisada,
enterrada voz convertida
en esencia de verso.

Pintaste las arterias
ensangrentadas de la pasión,
la furia del toro
en el aire quieto de la esquina,
la cotidianeidad del pueblo que habita
en los corpúsculos de tus venas,
como eco mudo de un suspiro.

Los patios no tienen luz de verbo
ni caricias de pluma,
ausente neblina de chimenea
donde el humo con aire de cante jondo
es un beso robado al cielo.

Si la mano tuviera el poder de la nada
una mortaja de aliento bailaría
sobre el alféizar de tu ventana.

Un filo ahogado de violeta
en lecho frío donde el broche del mármol
sea un suspiro de la fragua apagada.

Hoy eres un retrato sin huella,
un alma que nadie visita,
un ruiseñor solemne y bravo
donde la sal sin dulzura
y la hierba sin raíz
es el olor de la piedra que te cuida.

©José Valverde Yuste


Muchas gracias Urquiza por dejar tu huella en mi poema. Un abrazo con la pluma del alma
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba