José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Una concha sin límites,
el suspiro del silencio
en una herida oculta
que deambula por valles.
Habla de batallas libradas
en un trémulo espacio
lleno de palomas en su palpitar puro.
Paredes envueltas en perfumes
mirando la luz que tanto amo,
sumergidas en un lenguaje de jardín
con olor a sándalo.
Se despliega el aire pintando la mañana
de un corazón que emprende el vuelo
en la costura del valle.
El tiempo llora,
habla del velo que cubre la luz
ocultando el sentir de dos mundos descalzos
en perfume invisible.
No hablo del rezo que calla,
ni del brillo que vuelve a nacer,
palpo grietas en el desfiladero
y oleajes antiguos en la piel.
Desorden empiezo a sentir
en este croquis de consuelos inmisericordes,
se cruzan cielos y mares lejanos
en medio del polvo de las estrellas,
la historia florece sobre un sol naciente
llenando el vacío de este paisaje ondulado.
©José Valverde Yuste
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