José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como el agua, mi alma se desliza,
por el valle que ofreces, sin temor,
en cada senda, un nuevo candor,
que mi sed calma, que me hechiza.
Zigzaguea mi anhelo en tu contorno,
cual río que busca su destino celestial,
por la ribera, sendero sensual,
sin prisa alguna, sin retorno.
Hasta llegar al sitio bendito,
donde la fuente brota sin fin,
tu esencia pura, mi jardín,
un paraíso al tacto y al rito.
Y allí mis labios beben de tu manantial,
del paraíso que emana de tu ser,
la pureza que me hace renacer,
un soplo eterno, un dulce final.
Última edición: