Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
No volveré a pedir permiso para soñarte
ni enterraré mis ojos bajo tu lengua,
he decidido que mis manos sean mías,
que no quiero volver a donde nunca estuve,
solo me interesan las mañanas con sol,
una sonrisa de una desconocida
y un poco de sexo entre comidas.
Todo tiene una explicación o no,
puedo decir bien alto que busqué,
que lo que encontré estaba roto o podrido,
todo menos tú, niña de mis ojos, mi manantial,
que te comes mi corazón a pedazos.
ni enterraré mis ojos bajo tu lengua,
he decidido que mis manos sean mías,
que no quiero volver a donde nunca estuve,
solo me interesan las mañanas con sol,
una sonrisa de una desconocida
y un poco de sexo entre comidas.
Todo tiene una explicación o no,
puedo decir bien alto que busqué,
que lo que encontré estaba roto o podrido,
todo menos tú, niña de mis ojos, mi manantial,
que te comes mi corazón a pedazos.