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Todo por servir se acaba

Alfredo Grajales Sosa

Poeta que considera el portal su segunda casa
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso
no importaba gastar tiros
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimientos
ese rifle a cada rato
el parque estaba barato
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería
por la noche o por el día
con el arma disparaba
nada mas lo acariciaba
¡y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente
a ambos lados disparaba
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino
siempre gocé de buen tino
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia
si tenía en existencia
para mi arma refacciones
le contestó, por montones
para curar su dolencia.


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van
pues ya lo dice el refrán

¡Todo por servir se acaba!
 
Última edición:
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Este gran amigo nuestro,
amigo que lo es de ley,
es más que si fuera un rey,
¡de la décima el maestro!
Con su versar es tan diestro
y en rimar tan acertado
que cualquier tema tratado
en el humor o en lo serio
él te fabrica un imperio
con un pequeño poblado.

Querido Alfredo: Vaya décimas tan ancladas en el humor con finura. No me he podido resistir a leer tu poema en dejarte yo también una que, por supuesto no le llega a las tuyas a la sombra. Un caudaloso río de poesía anclada en el garbo y la gracia, además de una magnífica técnica.
Recibe mi abrazo desde la admiración y la amistad.
Salvador.
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!



Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!


Desde ya paso a decirle
que en el portal pareciera
no se sabe lo que fuera
sin intención de fingirle.
Y mucho menos mentirle,
unos dicen es bacteria
pero la cosa es muy seria
y está quemando el fusible
dejando el arma inservible
sin arreglo en la materia.

Días atrás ocurrió un caso
de Granada este poeta
aunque no fue la escopeta
su cosita en un mal paso.
Y el cuento se lo traspaso
la pobre muy dormidita
no acudió nunca a la cita
y la dama ilusionada
al ver que no pasó nada
enterrarla necesita.

Un gustazo tenerlo de vuelta, un abrazo.

http://www.mundopoesia.com/foros/te...-seguidas-arado-fuego-y-tierra-amante.602977/
 
Última edición:
Mi querido amigo Alfredo
yo sé de unos mercachifles
arregladores de rifles
mas mi fe no les concedo.
Cuando veo que no puedo
pienso igualmente que tú.
También el mismo menú
puede quitar apetito.
¿Y si el problema me quito
haciendo caso a un gurú?

E xcelentes décimas, Alfredo; lo que es la escopeta de tu ingenio y buen hacer sí que la tienes bien cargada, jajaja..

Un abrazo y mi felicitación.


Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Como siempre amigo mío, un despliegue de genialidad, buena poesía y excelente pluma.
Parodias situaciones reales que llevan a la risa y a la alegría de quien tiene como yo, la suerte de seguir tu trabajo, eso si amigo, como consejo, una pistola le hubiese resultado mejor

Por rifle traigo pistola
con cargador extra largo
una sola vez la cargo
y apunta y dispara sola


Saludos Alfredo, recibe amigo mi admiracion y respeto
 
Última edición:
Este gran amigo nuestro,
amigo que lo es de ley,
es más que si fuera un rey,
¡de la décima el maestro!
Con su versar es tan diestro
y en rimar tan acertado
que cualquier tema tratado
en el humor o en lo serio
él te fabrica un imperio
con un pequeño poblado.

Querido Alfredo: Vaya décimas tan ancladas en el humor con finura. No me he podido resistir a leer tu poema en dejarte yo también una que, por supuesto no le llega a las tuyas a la sombra. Un caudaloso río de poesía anclada en el garbo y la gracia, además de una magnífica técnica.
Recibe mi abrazo desde la admiración y la amistad.
Salvador.


Bastante me has alagado
con ese versar tan fresco;
aun que sé que no merezco
el título que me has dado.
He vivido reprobado
en la escuela del saber;
no he podido componer
una décima acertada;
la mente tengo nublada
¿Pero qué le voy a hacer?


Querido y estimado amigo, espero que disculpes el atrevimiento de invitarte a leerme, cuando yo he estado bastante ausente del foro; me gratifica demasiado que hayas acudido, y aún más, ver tu flamante respuesta.
Te mando un fraternal abrazo desde el corazón.
Alfredo
 
Desde ya paso a decirle
que en el portal pareciera
no se sabe lo que fuera
sin intención de fingirle.
Y mucho menos mentirle,
unos dicen es bacteria
pero la cosa es muy seria
y está quemando el fusible
dejando el arma inservible
sin arreglo en la materia.

Sé muy bien que es cosa seria,
el asunto está muy gacho;
pero no soy un muchacho
divirtiéndose en la feria.

No me aprisiona la histeria,
hace tiempo lo entendí;
ya bastante me reí
mas quiero comunicarte;
no quisiera preocuparte

¡Como tú te ves me vi!

Días atrás ocurrió un caso
de Granada este poeta
aunque no fue la escopeta
su cosita en un mal paso.
Y el cuento se lo traspaso
la pobre muy dormidita
no acudió nunca a la cita
y la dama ilusionada
al ver que no pasó nada
enterrarla necesita.

Será después, no ahorita
que a sepultarla proceda;
cuando de plano no pueda
ya no ocuparla nadita.
Por lo pronto está solita
sus fuerzas recuperando;
sus masajes le voy dando
con cariño y con cautela;
cual si tuviera viruela
con amor la estoy cuidando.


Un gusto enorme recibir siempre tu amable visita, y tan espontáneos comentarios.
Un fuerte abrazo querido amigo


Un gustazo tenerlo de vuelta, un abrazo.

http://www.mundopoesia.com/foros/te...-seguidas-arado-fuego-y-tierra-amante.602977/
 
Mi querido amigo Alfredo
yo sé de unos mercachifles
arregladores de rifles
mas mi fe no les concedo.
Cuando veo que no puedo
pienso igualmente que tú.
También el mismo menú
puede quitar apetito.
¿Y si el problema me quito
haciendo caso a un gurú?

Soy igual que el caribú
que domina la pradera;
un macho alfa donde quiera
sin que me haga sombra el ñu.
Igual que un toro cebú
estuve lleno de brío;
la misma fuerza de un río
por mis venas navegaba;
ni una presa perdonaba
¡Aun que me entumiera el frio!


Grato siempre contar con tus amables y comentarios, grata tu respuesta en verso
Un gran placer querido amigo, saludos cordiales





E xcelentes décimas, Alfredo; lo que es la escopeta de tu ingenio y buen hacer sí que la tienes bien cargada, jajaja..

Un abrazo y mi felicitación.
 
Como siempre amigo mío, un despliegue de genialidad, buena poesía y excelente pluma.
Parodias situaciones reales que llevan a la risa y a la alegría de quien tiene como yo, la suerte de seguir tu trabajo, eso si amigo, como consejo, una pistola le hubiese resultado mejor

Por rifle traigo pistola
con cargador extra largo
una sola vez la cargo
y apunta y dispara sola


Si el arma usted no controla
cuidado debe tener;
no se vaya a sorprender
si no le da a la charola.
Dentro de la cacerola
deben de caer con giros;
a empujones y suspiros
terminar bien la faena;
si la presa no está buena
!Solo desperdicias tiros!


Es demasiado alagador recibir comentarios como el tuyo, hermosa respuesta en verso. Pues si fuera un revólver, no habría problema de que se "encasquillara", saludos fraternos con admiración mutua





Saludos Alfredo, recibe amigo mi admiración y respeto
 

¿Que puedo decirte amigo?
nada nuevo que no sepas,
venden por ahí unas pepas
que al hambriento es como el trigo,
y ese muerto que contigo
llevas cual rifle oxidado,
resucita si has tomado
esa azulada pastilla,
volviendo a ser maravilla
ese rifle abandonado.


Me guardaré con cuidado
tu tan valiosa receta;
bastante clara y concreta
para un hombre despistado.
El que su vida ha pasado
disparando a cualquier presa;
no me invade la tristeza
porque el arma aún funciona;
si algo se mueve reacciona
¡Disparando a la cabeza!



Muchas gracias por tu bella contestación, hermosa décima, grato recibir tanto tu visita, como tu comentario, saludos cordiales
 
No es por pura coincidencia
todo lo que esta ocurriendo
mejor
váyase corriendo
haga caso a mi advertencia.

Confíe pues en mi sapiencia
este mal es contagioso
atacando sin reposo
al armamento en cuestión
y doblandolé el cañón
se lo deja cochambroso.

No es tiempo que presumiendo
corteje a las damiselas
pues una mecha sin velas
nunca podrá estar ardiendo.
Y lo que está sucediendo
es que pasó de escopeta
a una mohosa trompeta
que si la tocan no suena
ya se acabó su faena
ahora está cuchufleta.
 
Última edición:
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Jajaja, ayyy Alfredo, "cantarillo que mucho va a la fuente, antes o después sus aguas vierte", y es que hay que usar las cosas mientras están nuevas, porque luego de viejas todo son goteras... ayyy qué décimas más melódicas y divertidas, con su picardía y su gracia, he pasado gratos momentos al leerte. Besazos con admiración y cariño....muáááácksss...
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Muy simpáticas y buenas de calidad tus decimas espinelas. Me ha encantado leerte. Un abrazo amigo.
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Ingenioso y divertido poema que encierra la verdad del paso del tiempo, me ha gustado amigo Alfredo, cuida tu rifle todo lo que puedas. Un abrazo. Paco.
 

Bastante me has alagado
con ese versar tan fresco;
aun que sé que no merezco
el título que me has dado.
He vivido reprobado
en la escuela del saber;
no he podido componer
una décima acertada;
la mente tengo nublada
¿Pero qué le voy a hacer?


Querido y estimado amigo, espero que disculpes el atrevimiento de invitarte a leerme, cuando yo he estado bastante ausente del foro; me gratifica demasiado que hayas acudido, y aún más, ver tu flamante respuesta.
Te mando un fraternal abrazo desde el corazón.
Alfredo
No es halago es ser sincero,
disfruto con alegría
del caudal de poesía
que tienes en el tintero.
Siempre acudiré ligero
a cualquier invitación
para escuchar tu canción
tan amable y melodiosa
porque me parece hermosa:
¡De Dios recibiste el don!

Acudo de nuevo con gran agrado a contestarte con esta décima en la que dejo constancia de mi cariño y admiración, querido Alfredo. Con muchísimo gusto.
Salvador.
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!

Te digo estimado Alfredo
esta son cosas que pasan
no son para preocuparse
que lo que falta es la musa
que sepa sacar provecho
a este pequeño detalle
y que con pasión agarre
el oxidado armamento
que con amor y con tiempo
quite el seguro y dispare.

Saludos estimado amigo Alfredo Grajales, gracias por la invitación.
 
Última edición:
Magníficas décimas llenas de fino humor y sensual delicadeza, que arrollan de simpatía y maestría en su contenido y construcción. Un placer disfrutar de su maravillosa poesía, Alfredo Grajales Sosa, reciba mi más cordial felicitación y saludo.
 
Fui demasiado impetuoso
en mi bella primavera,
tuve un arma de primera
con un cañón fabuloso.
Siempre rígido, brilloso,
no importaba gastar tiros;
aceleraba respiros
a damas que lo miraban
y cada que lo tocaban
¡Arrancaba mil suspiros!


Usé sin remordimiento
ese rifle a cada rato;
el parque estaba barato,
lo gasté sin miramientos.
Disfruté bellos momentos
de mi buena puntería;
por la noche o por el día
con el arma disparaba,
nada mas lo acariciaba
¡Y al momento respondía!


Lo gocé lo suficiente,
a ambos lados disparaba;
a las damas alegraba
con mi cañón tan potente.
De cuidarlo fui prudente
y le di mantenimiento;
me dejaba muy contento
pues cazaba cualquier presa;
lo hacía con gran destreza
y mucho conocimiento.


Cómo el arma nueva estaba
desde el cañón al gatillo;
la usé como un chiquitillo
que muy feliz retozaba.
De su estuche la sacaba
para usarla en luna nueva;
al entrar en una cueva
disparaba por sorpresa,
neutralizando a la presa
vestida en traje de Eva.


Fui siempre bueno cazando
con un olfato muy fino;
siempre gocé de buen tino,
era el mejor disparando.
Bellas pieles perforando
con mi buena puntería;
de mi suerte me reía
y aun que nadie me lo crea
-si la presa estaba fea-
¡Solo un disparo le hacía!


Ya no tiro tan seguido
ignoro por qué lo sea,
será que el parque escasea
que me deja compungido
y yo que tanto me cuido.
Hoy con tristeza me quejo
ya no suena tan parejo
ha de ser por tanto uso,
me ha dejado muy confuso
¿Será que el rifle está viejo?


Lo llevé al especialista
a ver si lo reparaba;
por si algún mal encontraba
con su analítica vista.
Consultó al almacenista
hombre de gran experiencia,
si tenía en existencia
para mi arma refacciones,
le contestó ¡Por montones
para curar su dolencia!


Un amigo comerciante
que se enteró de mi mal
me dijo no es tan fatal
ni tampoco preocupante.
Pues ya lo usaste bastante
que no te acongoje nada;
ya levanta la mirada
las cosas vienen y van,
pues ya lo dice el refrán
¡Todo por servir se acaba!
Estupenda tu ironía. Me encantaron estas décimas. Disculpa que no te respondiera antes, pero es que tengo problemas de conexión.
Un abrazo, amigo Alfredo
 
No es por pura coincidencia
todo lo que esta ocurriendo
mejor
váyase corriendo
haga caso a mi advertencia.

Confíe pues en mi sapiencia
este mal es contagioso
atacando sin reposo
al armamento en cuestión
y doblandolé el cañón
se lo deja cochambroso.

Es bastante pesaroso
este tema que abordaste;
solo que no te fijaste
que hay un Dios muy poderoso.
Aún me siento orgulloso
y a mi rifle lo presumo;
para nada yo me abrumo
mirando las estrellitas;
aun que no sean pollitas
una que otra, aún desplumo.


No es tiempo que presumiendo
corteje a las damiselas
pues una mecha sin velas
nunca podrá estar ardiendo.
Y lo que está sucediendo
es que pasó de escopeta
a una mohosa trompeta
que si la tocan no suena
ya se acabó su faena
ahora está cuchufleta.

Es cierto, la bayoneta
la dejé por estorbosa;
ahora ocupo otra cosa
pa' dar brillo a mi corneta.
fui capitán de corbeta,
por hoy vivo retirado;
mi cuerpo ya está cansado
después de miles batallas;
como pez entre las mallas
siempre me quedé atorado.


Gracias infinitas querido amigo, has puesto a trabajar la musa, y eso se agradece.
Espero al igual que yo, te lo hayas pasado muy bien; me gustó mucho este ejercicio,
me devuelves las ganas de seguir muy a mi estilo, el tuyo es muy bueno; un fuerte abrazo.
Alfredo
 
Jajaja, ayyy Alfredo, "cantarillo que mucho va a la fuente, antes o después sus aguas vierte", y es que hay que usar las cosas mientras están nuevas, porque luego de viejas todo son goteras... ayyy qué décimas más melódicas y divertidas, con su picardía y su gracia, he pasado gratos momentos al leerte. Besazos con admiración y cariño....muáááácksss...

Por desgracia querida amiga "Todo por servir se acaba; pero lo triste es: Que acaba por no servir"
Te agradezco desde el fondo de mi humilde corazón tu grata presencia, Dios te colme en bendiciones.
Besos y abrazos con cariño.
Alfredo
 

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