Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sin más ni más
sin adjetivos ni palabras rimbombantes,
no se vio jamás
mejor tesoro que tus piernas delirantes.
Amaneceres hay como tiendas en cadena,
atardeceres como telas en rebaja,
a mí que soy villano, que me den la condena
de tu saliva que es dulce cual naranja.
Ay amor, si tienes algo de piedad
hazte sinónimo de mis penas y pasiones,
nunca he deseado nada en realidad
tan hermoso como tú y tus rincones.
En el mundo no soy más que una triste marioneta,
en tus brazos un soñador, señor y juez,
arquetipo errante, sin tus labios un talvez,
a mí que me quieras tú, que eres mi planeta.
Mi enfermedad es desearte con el alma,
mi jubilación llega el dia que no me quieras,
palomita que me traes la calma,
ay amor, bésame hoy antes que yo me muera.
Para el mundo no soy más que una triste marioneta,
contigo tengo sacramentos que no conocía,
el bastión de mi vida tuvo un curso de ruleta
y se vino el sol... cuando vio que me querías.
sin adjetivos ni palabras rimbombantes,
no se vio jamás
mejor tesoro que tus piernas delirantes.
Amaneceres hay como tiendas en cadena,
atardeceres como telas en rebaja,
a mí que soy villano, que me den la condena
de tu saliva que es dulce cual naranja.
Ay amor, si tienes algo de piedad
hazte sinónimo de mis penas y pasiones,
nunca he deseado nada en realidad
tan hermoso como tú y tus rincones.
En el mundo no soy más que una triste marioneta,
en tus brazos un soñador, señor y juez,
arquetipo errante, sin tus labios un talvez,
a mí que me quieras tú, que eres mi planeta.
Mi enfermedad es desearte con el alma,
mi jubilación llega el dia que no me quieras,
palomita que me traes la calma,
ay amor, bésame hoy antes que yo me muera.
Para el mundo no soy más que una triste marioneta,
contigo tengo sacramentos que no conocía,
el bastión de mi vida tuvo un curso de ruleta
y se vino el sol... cuando vio que me querías.