RUTH MONICA MUÑOZ
Poeta recién llegado
.
.
Se me pervirtió la mente,
al verte tan suelto
y despojado de tus ropas,
se me vinieron mil pensamientos a la cabeza
ni uno en su sano juicio.
Sin darme cuenta ya te había deseado
y no pude detenerme a tiempo.
Te pensé, y te seguí pensando,
te desee, y te seguí deseando.
El morbo ocupó mi cabeza,
comenzaste allí,
a dar vueltas y vueltas,
y como paloma sedienta,
te sumergiste en mis humedales.
¡Yo te cobijé allí,
donde las cosquillas, subían y bajaban,
y como alborotadas mariposas, revoloteaban.
¡Y te sentí, tan delicado y tibio!
¡Tan dulce y sazonado!
¡Tan amante de mis acaloradas sensaciones!
¡Te disfruté, si!
¡Como te disfruté!...
Se me pervirtió la mente,
y no me importó que lo supieras tú,
como tampoco la gente,
pues, era menester que así fuera,
para que me hicieras tu amante,
aquella tarde rozagante,
pintada de cálidos colores,
y perfumada, de rojas manzanas.
.
Ruth Muñoz Rodriguez
Derechos de autor/Chile,
.
Se me pervirtió la mente,
al verte tan suelto
y despojado de tus ropas,
se me vinieron mil pensamientos a la cabeza
ni uno en su sano juicio.
Sin darme cuenta ya te había deseado
y no pude detenerme a tiempo.
Te pensé, y te seguí pensando,
te desee, y te seguí deseando.
El morbo ocupó mi cabeza,
comenzaste allí,
a dar vueltas y vueltas,
y como paloma sedienta,
te sumergiste en mis humedales.
¡Yo te cobijé allí,
donde las cosquillas, subían y bajaban,
y como alborotadas mariposas, revoloteaban.
¡Y te sentí, tan delicado y tibio!
¡Tan dulce y sazonado!
¡Tan amante de mis acaloradas sensaciones!
¡Te disfruté, si!
¡Como te disfruté!...
Se me pervirtió la mente,
y no me importó que lo supieras tú,
como tampoco la gente,
pues, era menester que así fuera,
para que me hicieras tu amante,
aquella tarde rozagante,
pintada de cálidos colores,
y perfumada, de rojas manzanas.
.
Ruth Muñoz Rodriguez
Derechos de autor/Chile,