Y el recuerdo... como
te conocí en ese momento
de tu vida tierna como
fresa recién cortada...
Eras tan solo una flor
entre mis dedos de bebe.
Cuando te conocí, supe
por fin que era querer.
Y, es que, cuando estoy
en mis pensamientos...
no quiero otra cosa... que
aparezca un volcarme sobre ti.