Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
En ese silencio que la noche amaga
navego dormida por ignotos ríos
buscando tus ojos que he soñado míos
como faro ardiente de negrura vaga.
Declinan mis ansias tras tu ausencia daga,
la herida es abierta de torrentes fríos
agujas de escarchas apagan mis bríos
y en pálida muerte mi sueño divaga.
La esperanza vuelve llegando la aurora
que inunda de aroma al día luminoso
y olores sutiles por doquier derrama.
Mi alma sana y muere según sea la hora,
pues vivo esperando tu afecto fogoso,
tal vez esta noche se encienda tu llama.