Tu nombre.

Gloria Maria Granero

Poeta adicto al portal
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.
 
Última edición:
Versos que van dejando huellas en el alma.
Un poema que llega al corazón. ¡hermoso!

Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.
 
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.
Un amor que con fervor inaugura el mejor de los sentimientos, precioso poema, un gusto visitarte, saludos cordiales.
 
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.

Muy bella tu lírica; el amor apresa y la presa es feliz
Saludos
 
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.
Los cuatro primeros versos son maravillosos , luego el resto del poema está a la altura, pero esos versos me ha gustado muchisimo amiga Gloria. Hermoso poema, siempre es un placer leerte, un abrazo. Paco.
 
Los cuatro primeros versos son maravillosos , luego el resto del poema está a la altura, pero esos versos me ha gustado muchisimo amiga Gloria. Hermoso poema, siempre es un placer leerte, un abrazo. Paco.

Me alegro mucho amigo!
Gracias de nuevo por tus palabras y tus comentarios, me dan mucha fuerza y ánimo.
Te deseo lo mejor de lo mejor.
Cariños,Gloria.
 
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.



Y así llegaste
y así te marchaste,
dejando una cicatriz inmensa,
dejándome moribunda,
y así poderte olvidar de mí...
Un placer haber pasado, un beso.
 
Gloria...:)
Ese nombre si que fascina y se desliza por cada letra como tácito eco de olvido, de queja y de innegable devoción... ¡sigue palpitando! Encantado de llegar. Un fuerte abrazo!!!, sigo el paso...
 
Cicatrices de amapolas,
sangrantes entre las olas.
Y un olor a mandarina,
que en mi pecho dejó su espina.

Así llegó tu nombre.

Como el otoño
que llega con el primer rayo.

Llegó entre luces
y empapado del dolor de este quejido.

Llegó para quedarse.

Como un destello
que ilumina eternamente.

Llegó entre madrugadas.

Como un beso
que hace eco en el vacío.

Llegó para salvarme.

Para borrar los oscuros de mi alma.

Como un latido
que resuena en el olvido.

Me hizo su esclavo, su peón, su fiel amante.
Profunda y bella inspiración.
 

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