Así que siempre fuiste tú, mi "amiga"
No con nosotros si no que con todos.
Fuimos presas del "arte" de tu intriga.
De tus sañas, venenos y tus modos.
Deseas batear en cada liga.
Tomar por gusto manos hasta codos.
Y que al final tu voz de hierro diga
mientras remojas almas en tus lodos.
Clavas tus uñas, tétricas tenazas.
Para cuando te aburren los insultos
profieres con tus letras amenazas.
Tus poderes prefieres bien ocultos.
Por grises no sonetos te desplazas
arrastrando tus traumas sin indultos.
Última edición: