Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Latidos ansiosos esperan tu luz
donde los ritmos entrelazan.
Ojos de brillo intenso, locuaces
con el sentimiento parpadean cada
vez que encienden la oscuridad...
A ritmo acorazado,
el pábilo recibió la llamarada,
y muchas formas succionaron el espejo.
Pero no eres tú ni soy yo,
es el descanso acunando
el sentimiento febril y anulando
frustradas intenciones...
Pues un verso del alma pugna por sobrevivir.
Fue el ardor de tu piel quien enmudeció
cada palabra y descubrió la insolencia,
del que se arrastra, del que enarbola falsedad
y agoniza muriendo sobre tu pecho
con el último beso.
donde los ritmos entrelazan.
Ojos de brillo intenso, locuaces
con el sentimiento parpadean cada
vez que encienden la oscuridad...
A ritmo acorazado,
el pábilo recibió la llamarada,
y muchas formas succionaron el espejo.
Pero no eres tú ni soy yo,
es el descanso acunando
el sentimiento febril y anulando
frustradas intenciones...
Pues un verso del alma pugna por sobrevivir.
Fue el ardor de tu piel quien enmudeció
cada palabra y descubrió la insolencia,
del que se arrastra, del que enarbola falsedad
y agoniza muriendo sobre tu pecho
con el último beso.
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