HeylerHartley
Poeta recién llegado
Tal vez no posea edificios de alto precio,
pero en mis adentros soy más rico que pobre.
Tal vez sea quién menos sepa de obsequios,
pero me hice un barquito y le escribí tu nombre.
Anoche, mientras me desvelaba sin querer
recordé que un buen regalo hasta simple puede ser,
resultando este barquito de papel
que ahora te entrego sin recibir nada por él.
Y te diré algo más, algo que ya sabes:
Si en algún momento te sonríe la ilusión
y oigas, en tu oído, el canto de las aves,
puede que sea lo que esperas o quizás no.
Ahora bien, si de casualidad soy yo,
ése que se dará el derecho de amarte
puede que tome el primer vuelo de avión
animado por la idea de ir a buscarte.
Porque mi amor es como este barquito,
que lleva escrito el nombre de su destino
y si alguna vez se hunde o se hace pedacitos,
seguirá avanzando con la misma fuerza que vino.
Y no lo intentes regresar porque no puede
y porque no quiere... ¡Ya llegó a tus orillas!
Y si pese a tanto amor, lo pisas o agredes
estará ahí soñando con tus mejillas.