columpio rosa
Poeta asiduo al portal
Había una vez:
Una historia de amor,
escúchame y pon atención.
Se conocieron una
tarde de octubre,
un octubre casi noviembre,
y concordaron verse en diciembre.
Todo ese tiempo que transcurrió,
no se dejaron de pensar los dos.
Y ansiando aquel diciembre esperado.
¿Adivina qué pasó?
El tiempo se congeló,
y ese diciembre tardó, tardó.
Hubo una fuerza culpable
y no precisamente
la del destino.
Si hasta el mismo destino,
permitió que ellos
cruzaran sus caminos.
El frío era extremo
y el tiempo estaba hecho hielo,
más sus corazones aún latían,
latían pausados en silencio.
Suena tristeza y melancolía,
pero sigue leyendo este cuento,
yo te aseguro pequeña mía,
que al final,
encontrarás contento.
Quiero explicarte una
cosa, algo que leí por allí,
quiero compartir contigo,
algo que yo aprendí.
En cualquier lugar del mundo,
está tu otra mitad,
y aunque muy lejos se encuentren,
siempre unidos estarán.
Sus corazones laten juntos,
siempre al mismo ritmo y aunque
el tiempo se congele
vivirán enamorados,
aún sin haberse encontrado.
Él y tú caminarán en direcciones
diferentes, pero allí nace
la magia, y esto nadie entiende,
por muy diferentes sus caminos,
el destino hace que se encuentren.
Prosigamos con mi cuento...
Así como ese par...Había muchas
historias, que esperan a encontrarse,
quizá en diciembre, tal vez en enero, febrero...
¡Quién sabe!
Pero también necesitaban que todo
ese tiempo pase.
Sonará muy romántico,
mi niña, ya sé que no crees
en estas cosas, pero escucha,
que ya vendrá tu tiempo....
Tu amor se acerca,
lo trae el viento.
Los corazones enamorados,
un día latieron tanto,
que calentaron al frío,
y el tiempo prosiguió.
Así es como este hechizo,
desecho se quedó.
Y esos amores pausados,
no se detuvieron más,
y aunque retrasado el
tiempo, ellos se amaron cada día,
cada día con mucha intensidad.
Una historia de amor,
escúchame y pon atención.
Se conocieron una
tarde de octubre,
un octubre casi noviembre,
y concordaron verse en diciembre.
Todo ese tiempo que transcurrió,
no se dejaron de pensar los dos.
Y ansiando aquel diciembre esperado.
¿Adivina qué pasó?
El tiempo se congeló,
y ese diciembre tardó, tardó.
Hubo una fuerza culpable
y no precisamente
la del destino.
Si hasta el mismo destino,
permitió que ellos
cruzaran sus caminos.
El frío era extremo
y el tiempo estaba hecho hielo,
más sus corazones aún latían,
latían pausados en silencio.
Suena tristeza y melancolía,
pero sigue leyendo este cuento,
yo te aseguro pequeña mía,
que al final,
encontrarás contento.
Quiero explicarte una
cosa, algo que leí por allí,
quiero compartir contigo,
algo que yo aprendí.
En cualquier lugar del mundo,
está tu otra mitad,
y aunque muy lejos se encuentren,
siempre unidos estarán.
Sus corazones laten juntos,
siempre al mismo ritmo y aunque
el tiempo se congele
vivirán enamorados,
aún sin haberse encontrado.
Él y tú caminarán en direcciones
diferentes, pero allí nace
la magia, y esto nadie entiende,
por muy diferentes sus caminos,
el destino hace que se encuentren.
Prosigamos con mi cuento...
Así como ese par...Había muchas
historias, que esperan a encontrarse,
quizá en diciembre, tal vez en enero, febrero...
¡Quién sabe!
Pero también necesitaban que todo
ese tiempo pase.
Sonará muy romántico,
mi niña, ya sé que no crees
en estas cosas, pero escucha,
que ya vendrá tu tiempo....
Tu amor se acerca,
lo trae el viento.
Los corazones enamorados,
un día latieron tanto,
que calentaron al frío,
y el tiempo prosiguió.
Así es como este hechizo,
desecho se quedó.
Y esos amores pausados,
no se detuvieron más,
y aunque retrasado el
tiempo, ellos se amaron cada día,
cada día con mucha intensidad.