Tus imágenes danzan siempre a oscuras
sin límites o cotas de soporte.
En gran medida, gracias a su aporte,
un buen telón de fondo tú me auguras.
Ya más compuestas llegan tus figuras
cargando su equipaje y pasaporte,
distendidas y sin que les importe
lo que puedan hacer sin ataduras.
Plasmar tu sueño en una idea suele
ser un estimulante y nutritivo
reto. Es un cielo para que lo vuele
y aprecie en la extensión de tu cultivo
cada emoción y pulso que revele
tu fabuloso encanto primitivo.