Raúl Rouco
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con el alma fruncida tras larga espera,
el amor murió entre manos vacías,
entre recuerdos huecos,
entre miradas sombrías,
se deslió cual suave brisa mansa
cuando en él te escondías.
El amor se acabó mientras soñabas,
mientras una ilusión ibas formando
cuando decidiste caminar sola,
haciendo camino seguiste avanzando;
entre tanto, se secaba el aire
y el alma se iba apagando.
No fui consciente de tan largo camino
donde la esperanza cambiaría de nombre,
no comprendí que algo tan grande,
por más que me asombre,
se iba perdiendo a lo largo del tiempo,
dejando vacío mi corazón de hombre.
el amor murió entre manos vacías,
entre recuerdos huecos,
entre miradas sombrías,
se deslió cual suave brisa mansa
cuando en él te escondías.
El amor se acabó mientras soñabas,
mientras una ilusión ibas formando
cuando decidiste caminar sola,
haciendo camino seguiste avanzando;
entre tanto, se secaba el aire
y el alma se iba apagando.
No fui consciente de tan largo camino
donde la esperanza cambiaría de nombre,
no comprendí que algo tan grande,
por más que me asombre,
se iba perdiendo a lo largo del tiempo,
dejando vacío mi corazón de hombre.