SOTOSOTO
Poeta adicto al portal
En el reino de la ambición, un hombre se alza,
Donald Trump, un nombre que evoca discordia y mal.
Con lengua de víbora y corazón de piedra,
impone aranceles globales, sembrando la desesperación y la ira.
Su política es un veneno que corroe la economía,
un canto a la protección, un himno a la desigualdad.
Con dedos de pulgar, tuitea su ira,
y el mundo se estremece ante su furia ciega.
Pero detrás de la fachada de poder y riqueza,
se esconde un hombre vacío, sin conciencia ni mesura.
Un hombre que confunde la fuerza con la debilidad,
y la verdad con la mentira, sin remedio ni piedad.
Los aranceles globales, una medida cruel y ciega,
que perjudica a los países y a los pueblos, sin distinción ni compasión.
La economía mundial, un barco a la deriva,
sin rumbo ni dirección, a merced de la ambición y la codicia.
Así que levantemos nuestra voz, sin temor,
y critiquemos al hombre que busca dividir y destruir.
Porque en un mundo donde la verdad es un bien escaso,
debemos defenderla con uñas y dientes, sin descanso.
Y aunque el hombre Trump se siente invencible,
su política de aranceles globales es frágil y vulnerable.
Porque la verdad, aunque silenciada, siempre resurge,
y la justicia, aunque tardía, siempre llega, sin divergencia.
Donald Trump, un nombre que evoca discordia y mal.
Con lengua de víbora y corazón de piedra,
impone aranceles globales, sembrando la desesperación y la ira.
Su política es un veneno que corroe la economía,
un canto a la protección, un himno a la desigualdad.
Con dedos de pulgar, tuitea su ira,
y el mundo se estremece ante su furia ciega.
Pero detrás de la fachada de poder y riqueza,
se esconde un hombre vacío, sin conciencia ni mesura.
Un hombre que confunde la fuerza con la debilidad,
y la verdad con la mentira, sin remedio ni piedad.
Los aranceles globales, una medida cruel y ciega,
que perjudica a los países y a los pueblos, sin distinción ni compasión.
La economía mundial, un barco a la deriva,
sin rumbo ni dirección, a merced de la ambición y la codicia.
Así que levantemos nuestra voz, sin temor,
y critiquemos al hombre que busca dividir y destruir.
Porque en un mundo donde la verdad es un bien escaso,
debemos defenderla con uñas y dientes, sin descanso.
Y aunque el hombre Trump se siente invencible,
su política de aranceles globales es frágil y vulnerable.
Porque la verdad, aunque silenciada, siempre resurge,
y la justicia, aunque tardía, siempre llega, sin divergencia.