Iván Terranova Cruz
El Gitano.
.
I
Yo solía buscarla...
cada viernes, cuando mi billetera podía sonreir
y complacerme
Una esquina de burdel fue testigo
de mi lujurioso y lumínico romance
Jeannet
Fruta dulce / delirio terso
el amor que me enseñó el amor, cuando el alcohol
arremetía burbujeando por mi sangre
y por mis ansias... ya sin tiempo
Sus brazos fueron esos mástiles de seda y roble
los que yo, tanto atesoraba
y que la turgencia de sus senos... bulbos de nobleza
solían adosarme y desde donde su corazón
tan deshilachado como el mío
aferrábame con esa tangible tesitura
que aún palpita ( a pesar del tiempo )
dentro de mi agobiado pecho
Así... solíamos hablar y conversar horas tras horas
escarbando entre las llagas supurantes
de nuestras insepultas vidas
limpiando todas las heridas
de aquellos inolvidables tiempos
II
Jeannet...
¡ Oh dulce y romántica Jeannet !
Has partido y un iceberg quejumbroso me hunde
me daña y atosiga por completo
Hoy sólo queda ese viejo catre que solloza como yo
digiriendo su tristeza y lamiendo las heridas
de su más impensado abandono
Porque ya no cantas tú... y, por que yo tampoco
respiro como debiera ser; desde el día; en que te fuiste
dejándome tan solo, como un suspiro
que se perdió por tanto soñar despierto.
Jeannet... mujer que nunca morirá en mi memoria
porque siempre te llevaré...
crepitando entre mis más alturados ensueños
¡Oh dulce y consistente damisela !
Tu nombre siempre será esa diatriba que caminará
como una salamandra... horadando mi tranquilidad
y desangrándome con las heridas
de todos tus recuerdos
Jeannet, el verdadero amor
¡ el amor, que nunca valoré !
El que llevo hoy, silenciosamente
aullando, lastimosamente
bajo mi sangrante y lacerado pecho
(t)
Nota:
El presente poema sólo busca reflejar
una de las tantas caras de la vida, humanizando
con su historia; una realidad
la que desafortunadamente demasiado
e, injustamente...discrimina.
I
Yo solía buscarla...
cada viernes, cuando mi billetera podía sonreir
y complacerme
Una esquina de burdel fue testigo
de mi lujurioso y lumínico romance
Jeannet
Fruta dulce / delirio terso
el amor que me enseñó el amor, cuando el alcohol
arremetía burbujeando por mi sangre
y por mis ansias... ya sin tiempo
Sus brazos fueron esos mástiles de seda y roble
los que yo, tanto atesoraba
y que la turgencia de sus senos... bulbos de nobleza
solían adosarme y desde donde su corazón
tan deshilachado como el mío
aferrábame con esa tangible tesitura
que aún palpita ( a pesar del tiempo )
dentro de mi agobiado pecho
Así... solíamos hablar y conversar horas tras horas
escarbando entre las llagas supurantes
de nuestras insepultas vidas
limpiando todas las heridas
de aquellos inolvidables tiempos
II
Jeannet...
¡ Oh dulce y romántica Jeannet !
Has partido y un iceberg quejumbroso me hunde
me daña y atosiga por completo
Hoy sólo queda ese viejo catre que solloza como yo
digiriendo su tristeza y lamiendo las heridas
de su más impensado abandono
Porque ya no cantas tú... y, por que yo tampoco
respiro como debiera ser; desde el día; en que te fuiste
dejándome tan solo, como un suspiro
que se perdió por tanto soñar despierto.
Jeannet... mujer que nunca morirá en mi memoria
porque siempre te llevaré...
crepitando entre mis más alturados ensueños
¡Oh dulce y consistente damisela !
Tu nombre siempre será esa diatriba que caminará
como una salamandra... horadando mi tranquilidad
y desangrándome con las heridas
de todos tus recuerdos
Jeannet, el verdadero amor
¡ el amor, que nunca valoré !
El que llevo hoy, silenciosamente
aullando, lastimosamente
bajo mi sangrante y lacerado pecho
(t)
Nota:
El presente poema sólo busca reflejar
una de las tantas caras de la vida, humanizando
con su historia; una realidad
la que desafortunadamente demasiado
e, injustamente...discrimina.
Última edición: