Eduardo de la Barra.
Querido Eduardo he vuelto a este paraje
buscando la armonía en el sosiego
que me brinda la luz de tu paisaje
Me está costando mucho no lo niego
pincelar con mis letras tu semblante
y a mis versos dar vida con tu riego
Busco en mi pensamiento cada instante
de aquellos comentarios halagüeños
que siempre me impulsaron adelante
Como un padre que premia a sus pequeños
tu don era sembrarnos de confianza
nos enseñaste a perseguir los sueños.
Y creamos el rincón de la esperanza
deseando volcar en “nuestro espacio”
la heredada bondad de tu enseñanza.
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