Una casa en la montaña

Eme Singer

Poeta recién llegado
El camino estaba lleno de cristales rotos

y de gasolina.


Nosotros sólo queríamos

una casa en la montaña

donde congelarnos los huesos

mientras veíamos arder,

en aquella vieja chimenea de piedra,

todos los temores.


Pero nunca fue fácil,

cariño.

Lo supimos desde antes de conocernos

y lo sabremos

incluso después de muertos.


Y cuando la tormenta pase

y sólo queden un montón de árboles rotos

-y leña mojada-

esparcidos por el suelo,

tendremos que salir a recoger

lo que quede de nosotros

y volver a reconstruir el tejado

para que las noches de diciembre

no nos dejen tiritando.​
 
Se ha borrado el duplicado de este tema por ser contrario a la regla 8 de Mundopoesía.com. Sólo se puede publicar dos veces un mismo tema en los siguientes foros:

- obras maestras/otro foro
- foro de crítica voluntaria/otro foro
- haikus (puede publicarse en un foro y en el tema destinado a su colección para valoración por el jurado)
- foro recitados/otro foro
- otro foro (traducción en castellano)/ Torre de babel (en otro idioma)
- foros de talleres escuela de métrica / otro foro
- supuestos concretos que expresamente se admitan por la administración.


ADMINISTRACIÓN
El camino estaba lleno de cristales rotos

y de gasolina.


Nosotros sólo queríamos

una casa en la montaña

donde congelarnos los huesos

mientras veíamos arder,

en aquella vieja chimenea de piedra,

todos los temores.


Pero nunca fue fácil,

cariño.

Lo supimos desde antes de conocernos

y lo sabremos

incluso después de muertos.


Y cuando la tormenta pase

y sólo queden un montón de árboles rotos

-y leña mojada-

esparcidos por el suelo,

tendremos que salir a recoger

lo que quede de nosotros

y volver a reconstruir el tejado

para que las noches de diciembre

no nos dejen tiritando.​
 
FASCINANTE LETRAS QUE DEVELAN UN INCIERTO
ITINERARIO QUE SEGUIMOS TODOS. ¡¡¡GENIAL!!!

El camino estaba lleno de cristales rotos

y de gasolina.


Nosotros sólo queríamos

una casa en la montaña

donde congelarnos los huesos

mientras veíamos arder,

en aquella vieja chimenea de piedra,

todos los temores.


Pero nunca fue fácil,

cariño.

Lo supimos desde antes de conocernos

y lo sabremos

incluso después de muertos.


Y cuando la tormenta pase

y sólo queden un montón de árboles rotos

-y leña mojada-

esparcidos por el suelo,

tendremos que salir a recoger

lo que quede de nosotros

y volver a reconstruir el tejado

para que las noches de diciembre

no nos dejen tiritando.​

Se ha borrado el duplicado de este tema por ser contrario a la regla 8 de Mundopoesía.com. Sólo se puede publicar dos veces un mismo tema en los siguientes foros:

- obras maestras/otro foro
- foro de crítica voluntaria/otro foro
- haikus (puede publicarse en un foro y en el tema destinado a su colección para valoración por el jurado)
- foro recitados/otro foro
- otro foro (traducción en castellano)/ Torre de babel (en otro idioma)
- foros de talleres escuela de métrica / otro foro
- supuestos concretos que expresamente se admitan por la administración.

ADMINISTRACIÓN
 
FASCINANTE LETRAS QUE DEVELAN UN INCIERTO
ITINERARIO QUE SEGUIMOS TODOS. ¡¡¡GENIAL!!!

Al final todos tenemos el mismo mapa para movernos por la senda escabrosa del amor;los mismos precipicios, las mismas montañas y los mismos ríos secos donde beber cuando el sol quema demasiado, ¿no crees?

Gracias por pasar, Ramiro. Muchas :)
 
El camino estaba lleno de cristales rotos

y de gasolina.


Nosotros sólo queríamos

una casa en la montaña

donde congelarnos los huesos

mientras veíamos arder,

en aquella vieja chimenea de piedra,

todos los temores.


Pero nunca fue fácil,

cariño.

Lo supimos desde antes de conocernos

y lo sabremos

incluso después de muertos.


Y cuando la tormenta pase

y sólo queden un montón de árboles rotos

-y leña mojada-

esparcidos por el suelo,

tendremos que salir a recoger

lo que quede de nosotros

y volver a reconstruir el tejado

para que las noches de diciembre

no nos dejen tiritando.​
Intenso viaje, bello recorrido de esos espacios que cercan
al hombre en su caminar entre el amor. felicidades.
poema intenso y de lienzo pensante. luzyabsenta
 
El camino estaba lleno de cristales rotos

y de gasolina.


Nosotros sólo queríamos

una casa en la montaña

donde congelarnos los huesos

mientras veíamos arder,

en aquella vieja chimenea de piedra,

todos los temores.


Pero nunca fue fácil,

cariño.

Lo supimos desde antes de conocernos

y lo sabremos

incluso después de muertos.


Y cuando la tormenta pase

y sólo queden un montón de árboles rotos

-y leña mojada-

esparcidos por el suelo,

tendremos que salir a recoger

lo que quede de nosotros

y volver a reconstruir el tejado

para que las noches de diciembre

no nos dejen tiritando.​
Parece un sueño en las manos a punto del monótono invierno, me ha encantado, un saludo cordial.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba